<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519</id><updated>2011-06-08T08:32:06.165+02:00</updated><category term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Biblioteca de los Tiempos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Simón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13222154977525668224</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>26</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-3513213827960128752</id><published>2007-01-04T03:55:00.001+01:00</published><updated>2007-08-06T15:52:20.661+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 10. Información (2ª parte)</title><content type='html'>Buenas a todos otra vez. 2 cosas: lo primero, que mola ser ingeniero y tener tiempo para escribir. Lo segundo, que a ver si voy avanzando en la historia. Hoy otro capítulo, en el que una vez más, apenas pasa nada, pero seguimos situando los personajes. Además, ya medio tengo en la cabeza lo que va a pasar en los siguientes capítulos. Pos nada, no me enrollo más, ahí os dejo el capítulo, sólo espero no haber metido ninguna incongruencia con los capítulos viejos, que no me acuerdo de todos los detalles :P.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El café humeaba mientras ambos compañeros intentaban combatir el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sabía que me sonaba su cara - empezó Dapal-. Así que busqué por los hologramas de noticias que estuvimos viendo estos días. Y la encontré.&lt;br /&gt;- ¿Y bien?&lt;br /&gt;- Yude Werx. Ministra de Defensa de la Confederación Garay, cuya capital, Moltn 3:163:4, acabamos de dejar.&lt;br /&gt;- Vaya, ni más ni menos que ministra. Y tan joven.&lt;br /&gt;- Eso dije yo. Además parece ser que es la nueva joya del consejo, a la que todas las miradas apuntan. Pero resulta que la chica contó con buenas referencias. Empezó en el ministerio gracias al apoyo de su padre, el general Werx, que según he leído fue un condecorado héroe de guerra, en el último intento de invasión que recibió la confederación. ¿A cargo de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;sabes &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;quién?&lt;br /&gt;- Es evidente. El único planeta importante de la zona es el que vamos a visitar. Lo que yo me pregunto es, ¿y cómo no es el padre el ministro? ¿Acaso  murió?&lt;br /&gt;- Algo que nos dará más juego. Parece que fue repudiado.&lt;br /&gt;- ¿Y eso?&lt;br /&gt;- Era un pez gordo, de hecho no me extrañaría que fuese el anterior ministro, pero según los que he encontrado sobre él se opuso a una serie de reformas sociales del Presidente de la Confederación. Al parecer no le faltaba algo de razón: las revueltas provocaron una revuelta bastante importante en todos los planetas de la confederación. Nuestro general se colocó en el bando perdedor, que fue brutalmente aniquilado. Tras el conflicto cayó en desgracia y ahora mismo es considerado un traidor a la patria. Su hija, con la que parece que se distanció durante la revuelta, ocupó el puesto en el ministerio.&lt;br /&gt;- Vaya, eso suena un poco raro, ¿no? Cada miembro de la familia en un bando.&lt;br /&gt;- Sí, no es lo más habitual. Pero esto te gustará más. He encontrado una foto antigua de nuestro hombre. Está un poco cambiado, pero tíñele el pelo, ponle unos años más, aspecto desaliñado y...&lt;br /&gt;- ¡Es el viejo Mart!&lt;br /&gt;- El mismo que viste y calza. Ya debemos de estar a punto de atracar. Vamos a la cabina, te contaré el resto mientras llegamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;****************************************************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nave se fue acercando poco a poco al planeta. Ninguna patrulla los interceptó. Ningún señal llegó del planeta. No las tenían todas consigo, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y ninguno de los dos hablaba, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;pero la falta de combustible les obligó a dirigirse a la órbita del planeta. Presa de un creciente nerviosismo, Dapal dirigió la nave hacia el hangar del planeta, en cuya desolada superficie no se apreciaba el menor signo de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tú crees que se habrán ido? Parece que aquí no hay nadie.&lt;br /&gt;- Tendremos que bajar a comprobarlo. ¿Prefieres quedarte en la nave o bajar?&lt;br /&gt;- Baja tú, Dap. Me fío más de que yo te salve a ti cuando te cojan a que tengas que venir tú.&lt;br /&gt;- Je, que te lo crees tú. Está bien, yo salgo. Ten encendida la radio, y te sigo contando la historia de nuestro amigo Mart.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;****************************************************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dapal examinó la atmósfera del árido planeta. Sería bastante desagradable, pero lo prefería a salir con uno de esos incómodos trajes. A través de la radio, recibía distorsionada la voz de su compañero.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Averiguaste algo más del viejo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Parece ser que Mart es ahora un peligroso terrorista. No tan peligroso según algunos analistas. De hecho parece que su facción es de las más blandas, por lo que no es muy apreciado por las demás organizaciones terroristas que se oponen al gobierno, y se está quedando sin demasiados apoyos, atrapado entre dos bandos.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Pues eso no es lo que parecía con su hija.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Lo sé. Tal vez quiera entregarse. O tal vez intente protegerla de los ataques de alguna otra facción más radical.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- O tal vez intente ganarse apoyos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres decir?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Que tal vez atentar contra su hija sea el golpe de fuerza que el general Werx necesita para recuperar sus apoyos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tan desesperado te parece? A mí no me dio esa impresión.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Eres demasiado ingenuo, Dap. ¿A ti te parece normal esa escolta ridícula que llevaba la hija? Y el Zark ese está en el ajo. Toda la información que un peligroso terrorista tenía de la agenda de una ministra, aunque sea su hija... algo no me huele bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tú crees? Pero tiene que haber alguien más involucrado. ¿Quién disparaba al viejo en Moltn? Y al salir de la luna, ¿qué pintaban esos tanques, la trampa que nos tendieron con los escuadrones? ¿En qué bando estaban esos?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Para mí que lo del planeta fue algún policía que reconoció a un peligroso terrorista, de ahí lo repentino e improvisado del ataque y que no tuviese continuidad en la órbita del planeta. Después de eso investigarían a donde se dirigió nuestra nave y plantearían un ataque a mayor escala para que no escapáramos de la Luna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Le veo demasiadas casualidades.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- A mí me parece perfectamente plausible. Pero no te veo convencido. ¿Qué te quieres apostar? ¿10 créditos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dapal le siguió dando vueltas. Aún no acababa de tenerlo claro. Le parecía demasiado... poco probable. Además, estaba seguro de que Cinty tenía algún papel que jugar. Mientras, Wilson seguía intentado sacarle los cuartos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Tal vez 50? Jejeje. Si no creyeses que tengo razón, te atreverías.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dapal le ignoró, absorto como estaba en sus pensamientos, olvidando la misión de exploración que se suponía estaba realizando. Cuando se dio cuenta, unos 15 soldados, fuertemente armados, le rodeaban, apuntándole. Se le cayó la radio de las manos. Si sobrevivía, Wilson se reiría de él durante meses por su falta de concentración. Dos de los militares se abrieron para dejar paso a un nuevo personaje que parecía el jefe de todos ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vaya, vaya, vaya. Mirad quien nos honra con su presencia. ¿Recordáis a aquel chico que no fuisteis capaces de capturar? Pues aquí lo tenéis, dispuesto a entregarme su cabeza en bandeja de plata, ¿no es irónico? Pero muchachos, por favor, nuestros modales, saludad a mi viejo amigo Dapal Molug.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Dap? ¿Qué pasa? ¿Dap, me oyes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ha pasado tiempo, Jarl. ¿Qué tal te han ido las cosas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un oportuno culatazo en la nuca privó a Dapal de la posibilidad de mostrar su mejor sonrisa de adulador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-3513213827960128752?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/3513213827960128752/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=3513213827960128752' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/3513213827960128752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/3513213827960128752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2007/01/la-ley-del-deuterio-captulo-10.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 10. Información (2ª parte)'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-1826352810451330606</id><published>2006-12-28T02:45:00.000+01:00</published><updated>2007-08-06T15:52:13.592+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 10. Información (1ª parte)</title><content type='html'>Bueno, no es la historia más intensa que he escrito, pero tenía que justificar de alguna forma algunas cosas. Realmente iban a pasar más cosas en este capítulo, pero bueno, es que tengo un montón de cosas que hacer, así que lo dejo pa una futura segunda parte, que a saber cuándo escribo. Bueno, para los que no se acuerden, mi historia iba de unos tíos en una nave, y les pasaban cosas (es q casi ni yo me acuerdo xD). Enga, no sé si os gustará, pero los episodios de calma también son necesarios.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Wilson se revolvió en la cama. No quería irse, pero cuánto más tiempo pasasen en el planeta más se complicarían las cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Martha, espera, no te duermas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Eh? ¿Otra vez? Jesús, benditos 20 años...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No, no es eso. Tengo que irme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Irte? ¿A dónde vas a ir a estas horas? Puedes quedarte a dormir aquí, ya lo sabes.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Lo siento, pero debo abandonar el planeta cuanto antes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer se acercó para besarle otra vez, pero Wilson salió de la cama, y buscó su ropa. La mujer se irguió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Así que supongo que esto es el fin. Vuelves a tu "peligrosa e incierta vida de cazarrecompensas" otra vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Es necesario...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Necesario para quién? Para ti o para ese amigo tuyo...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Para los dos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Claro, "vuestro graaan objetivo", cómo olvidarlo. Sea lo que sea eso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wilson no respondió. Se ajustó los pantalones y agarró su camisa entre la ropa de ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Así que así acaba todo, una noche, sin previo aviso y te vas para siempre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Volverás algún día?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No lo sé. El universo es muy grande, pero la vida da muchas vueltas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Si vuelves por aquí, búscame. Me alegrará saber que sigues vivo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí, a mí también suele alegrarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una sonrisa pícara contrarrestó la tensión del momento.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sabes, Wil, me duele que te vayas así, pero creo que si no fueras lo que eres, no serías como eres.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Quién sabe...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wilson se encogió de hombros y sonrió de nuevo. Todo volvía a ser como el día antes, lo más desagradable ya había pasado. Wilson supo que, a pesar de todo, ella también guardaría un buen recuerdo. No tendría que mentirle.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Antes de irme, necesito una información.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Información? ¿Qué clase de informa...?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Entonces comprendió. Comprendió por qué ese chico tan joven y tan guapo la había elegido a ella un mes atrás. No se consideraba fea, pero a chicos así sólo se les veía en los hologramas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Así que todo este mes sólo estabas conmigo porque trabajo en el centro de cálculo de los escuadrones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Al principio sí.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Haces esto en cada planeta al que vais?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sólo si vamos a estar bastante tiempo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Un mes es bastante tiempo?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Un mes es MUCHO tiempo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sabes que no te lo puedo decir. Es información privada y me despedirían si te lo contase.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ya.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué hay en esa nave?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Es nuestra nave. Nos la han robado, y queremos recuperarla.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- A estas alturas ya puedes decirme la verdad, no me importa que me digas que en ella viaja una persona que vale una fortuna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- En ella viaja una persona que vale una fortuna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Martha suspiró. Wilson esperaba, porque sabía que se lo diría. Todas se lo decían.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Supongo que el vuelo que te interesa es el que llega a 3:173:1 a las 13:02:43. Va bastante lento, si os apuráis aún podéis cogerlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Gracias Martha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wilson...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Sí?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El joven ya agarraba el mango de la puerta, listo para desaparecer de su vida para siempre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- A pesar de todo... lo pasé bien.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Lo sé.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Martha no llegó a verla, porque Wilson no llegó a girarse, pero el último recuerdo de esa noche que la mujer guardaría en su cabeza, sería esa característica sonrisa, burlándose de ella por última vez.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***************************************************************************&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wilson tardó apenas unos minutos en volver a la nave. Dapal le esperaba, listo para despegar, impaciente.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Coordenadas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- 3:173:1, dentro de unas 10 horas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Vaya, va a hacer calor ahí.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No lo he elegido yo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Venga, prepárate que nos vamos. He arreglado el casco hasta donde he podido y comprado un par de sensores nuevos para sustituir los que destrozaron los tanques. Debería aguantar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Aunque la nave no explote no tenemos suficiente deuterio para llegar hasta ahí, por muy despacio que vayamos.&lt;/span&gt; Y además, no es tiempo lo que nos sobra.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Lo sé, pero no es ahí a donde vamos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Y a dónde vamos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- 3:160:15. Tenemos el combustible justo para llegar hasta ahí.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué? ¿Pretendes ir a...?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Exactamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Y no podemos sencillamente robarle el deuterio a alguien, como siempre?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿A quién? Esta zona es un páramo. Sumando todos los sistemas a los que podemos llegar, no llegan ni a 20 planetas habitados. Nadie tiene deuterio. Nadie viene aquí y nadie sale de aquí. Excepto él. Al resto ya los ha esquilmado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wilson sopesó las opciones. La verdad es que en ese momento le daba bastante igual, lo único que quería era irse a dormir, pero la poca lucidez que le quedaba le decía que su compañero tenía razón.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueno, tú sabrás. ¿Luna o planeta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Planeta. Que se entere bien de que vamos allí. No tenemos tiempo para buscarle, mejor que sea él el que venga a nosotros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La nave despegó silenciosamente en medio de la noche, agotando las pocas reservas que aún tenía en el depósito. Si no conseguían ningún arreglo, no tendrían suficiente deuterio para salir de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;*****************************************************************************&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wilson dormía profundamente cuando un violento ruido, semejante a una serie de explosiones, le obligó a levantarse, alarmado. Poco a poco, los sentidos volvieron a él, y de un manotazo, apagó el despertador.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tengo que cambiarle la alarma a este maldito chisme.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Se dirigió hacia la cabina, bamboleante, aún algo atontado por el repentino despertar. Dapal ya estaba en pie, pero en vez a los mandos de la nave, estaba sentado en su litera, absorto en los hologramas que danzaban frente a él.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Hey, estamos a punto de llegar, deberías venir a la cabina. Será mejor que estemos los dos cuando nos empiecen a interrogar desde el planeta.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal no hacía caso. El fluir de las imágenes en 3D parecía requerir toda su atención. Wilson se dio cuenta entonces de que tenía puestos unos auriculares.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Deberíamos ir a la cabina! ¡¡HEY!!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal desconectó el aparato de hologramas y se giró lentamente hacia Wilson. Unas sombras oscuras bajo sus ojos, rojizos de tanto mirar sin pestañear, amenazaban con convertirse en profundas ojeras. Se quitó los cascos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Perdona, ¿qué decías?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Que deberíamos ir a la cabina. ¿Has dormido algo?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Vaya!, ¿ya hemos llegado?. Estaba buscando unas noticias que me sonaba haber visto. Justo ahora he descubierto algunas cosas bastante interesaaaaaauuuantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un sonoro bostezo interrumpió a Dapal, pero no parecía importarle. Lo que fuera que hubiese descubierto, parecía haberle compensado el no dormir, y conociendo el gusto de Dapal por un buen sueño, esa información debía de valer bastante deuterio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Luego me lo cuentas. Voy a preparar café. Cargado, muy cargado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.sgmt.at/ReferE/hologram.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.sgmt.at/ReferE/hologram.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-1826352810451330606?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/1826352810451330606/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=1826352810451330606' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/1826352810451330606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/1826352810451330606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/12/la-ley-del-deuterio-captulo-10.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 10. Información (1ª parte)'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-116577787844463122</id><published>2006-12-10T20:01:00.000+01:00</published><updated>2006-12-10T20:11:18.456+01:00</updated><title type='text'>Declaración de intenciones :)</title><content type='html'>Hablando hoy con Simón caí en la cuenta (ya había caído, pero me lo recordó) de que no estamos publicando con asiduidad. Esto es debido a 2 cosas: la primera es que si alguien nos lee no escribe, y por tanto no tenemos conciencia de que nadie nos lea; y esto no anima en absoluto a escribir. Pero esto está fuera de nuestro alcance (¡¡¡postead los que leáis si hay alguien!!!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda razón es que somos vagos, o estamos ocupados. Pero a esto sí que hay solución, así que me comprometo a escribir 2 capítulos por semana mínimo. Espero que los otros dos escritores también lo intenten... (toma indirecta directa :D ).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-116577787844463122?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/116577787844463122/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=116577787844463122' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116577787844463122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116577787844463122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/12/declaracin-de-intenciones.html' title='Declaración de intenciones :)'/><author><name>ismael</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13184708437538265447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_BvraKQVIxG4/SKS6JwqW5qI/AAAAAAAAACw/71dkhhkRcT4/S220/CIMG1152.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-116467436949167868</id><published>2006-11-27T22:43:00.000+01:00</published><updated>2006-11-28T09:58:57.436+01:00</updated><title type='text'>La leyenda de Blaorith. Capítulo 3, parte 1: un nuevo hogar (continuación)</title><content type='html'>Bueno, continúo con lo de ayer, que hoy son horas decentes :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los guardias apresaron a Blaorith y al drow que le había pedido la espada en la entrada. Llevaron a ambos hacia los niveles superiores de la casa. Conforme ascendían en altura su entorno ascendía asimismo en lujo; cuando llegaron al que se suponía era el último nivel los dos cautivos no podían menos que admirar cuanto los rodeaba. Numerosas estatuas vigilaban el pasillo, alimentadas por alguna fuente de calor que provocaba que brillasen ante la infravisión de los drows. Dicho pasillo parecía más bien el dormitorio de un rey: el suelo estaba tapizado con una mullida alfombra y las paredes en lugar de ser de piedra eran un gran mosaico: de nuevo el truco del calor que tenían las estatuas, con la diferencia de que aquí el calor no era constante y daba la impresión de imágenes en movimiento. Se estaba representando una escena que Blaorith logró ubicar gracias a las lecturas de su infancia: Lolth, la Reina Araña, alimentando a una hueste de canes infernales con miembros de Elfos de la superficie. La llamada Afrenta de Lolth, de la cual no se sabía si era leyenda o realidad. Sin embargo parecía tan vívida que se podría pensar que las bestias saltarían sobre uno. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Salió de su estupor cuando llegaron a una sala donde tan sólo aguardaban tres personas a simple vista. Los guardias los rodearon apuntándoles con sus armas a los puntos vitales y evitaron mirar a los que ya se encontraban en la estancia. Allí estaba Miradir junto a dos elfas que no reconoció. La más joven despertó el interés de Blaorith y al momento surgieron en él deseos puramente instintivos. Fue la otra quien le habló.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Guerrero, acabo de comprarte y ya has causado problemas. Estúpido macho. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Mi nombre es Blaorith mi señora. - dijo mirándola directamente a los ojos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La situación se volvió tensa tras esta respuesta. Los guardias aferraron con más fuerza sus armas mientras en la boca de Miradir se dibujaba una sonrisa de triunfo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Trataremos primero el asunto del otro cautivo. - continuó la drow obviando el comentario - Has sido acusado de intentar asesinar a mi última adquisición. Por ello se te condena a muerte, aunque no vamos a torturarte. Miradir, que sea doloroso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Si madre. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El preso trató de objetar algo hacia el mago, pero al momento un pequeño dardo salió de las manos de Miradir y se clavó en la garganta del susodicho. El dardo comenzó a expulsar ácido y la réplica del cautivo se convirtió primero en un gorgoteo y luego en ruido sibilante antes de que cayese al suelo inerte. Dos de los guardias retiraron el cuerpo. Ahora sólo quedaba Blaorith. De nuevo la que adivinó era la matriarca habló. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ahora Miradir discúlpate. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A regañadientes el mago se dirigió al sorprendido Blaorith: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tenía que haberte llevado a las barracas de la guardia de élite, no al lugar al que te llevé. Me equivoqué y te pido disculpas. Espero que las aceptes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La atención de todos se centró en la respuesta del preso. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No te preocupes, todos cometemos errores. Sólo espero que tu madre me perdone si algún día me equivoco yo - dijo con una sonrisa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mirada de odio que arrancó del mago sólo era comparable en intensidad al regocijo que mostró la elfa que llamara su atención en un primer momento. La matriarca habló de nuevo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bien, estúpido macho. A partir de ahora te dirigirás a mí como Mi Matrona Madia Mosi'er. Nunca se te ocurra hablarme si yo no te lo ordeno, y nunca se te ocurra mirarme si yo no te lo ordeno. Eres un arma más a mi servicio, y como tal no tienes ningún derecho, no tienes vida, tu vida me pertenece. Si se te ocurre hacerme una afrenta en otra ocasión me encargaré de que tu castigo sea duro de verdad. - se dirigió a la drow que se encontraba a su izquierda - Maridik, dispénsale una semana de tortura. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los siguientes días fueron realmente dolorosos para Blaorith. La elfa conocía muchas formas de tortura, pero no llegaba a producirle daños irreparables. Todos los días tenía cinco horas de exhaustiva tortura por manos de Maridik. Sin embargo nunca llegó a desmayarse o emitir una sola queja; ante las tenazas respondía con bufidos, al ácido respondía gruñendo y ante el fuego simplemente se limitaba a sonreir. Escuchó más de una vez de labios de su inquisidora "Descubriré tu secreto". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Finalmente estas penalidades tocaron a su fin; el castigo había terminado. Maridik soltó las cadenas que lo mantenían aferrado a la pared de aquella sala de torturas y Blaorith cayó al suelo. Escuchó cómo la elfa entonaba un salmo y sintió cómo su cuerpo recuperaba el vigor. Se levantó y la observó, aquella hembra que lo había torturado durante una semana y que ahora estaba al alcance de su mano. Rapidamente la agarró del cuello y la empujó contra la pared, al tiempo que le advertía. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Un solo movimiento de tus manos o una sola sílaba arcana de tu boca, y te parto el cuello. No dudes que puedo hacerlo. ¿Sabías que yo también sé algo sobre torturas? No sé donde lo aprendí, pero te aseguro que funcionan. Tus caricias no serán comparables al tormento que vas a sufrir ahora. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Estúpido, soy la hija de la matrona. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith se quedó helado. No era una buena manera de ganarse el respeto de su nueva matriarca torturar a su hija. Cayó en la cuenta de que se parecían fisicamente, y se maldijo por haber permitido que los últimos días nublasen su juicio. La soltó mientras pensaba en una disculpa; sin embargo no tuvo tiempo suficiente ya que en el momento en que la presión cedió la elfa se abalanzó sobre él con una fuerza propia de un gran guerrero, mientras lo zancadilleaba para tirarlo al suelo. Su siguiente movimiento fue arrollador: lo besó con tal lascivia que Blaorith soñaría con ese momento durante muchas noches. La rabia que había sentido la última semana se tornó en líbido; sin embargo no se dejaría ganar. Estrechándola con sus brazos se la quitó de encima y se situó sobre ella. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una hora más tarde ambos se encontraban apoyados contra la pared. La cabeza de Maridik descansaba en el hombro del drow, mientras que su mano le acariciaba el pecho. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tú y yo llegaremos lejos juntos. Tú y yo, Blaorith.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale, qué pasa. Tenía que matar a alguien, si no no me quedaba a gusto. Y el pobre Blaorith llevaba muchísimo tiempo sin sexo, el pobre se lo merecía :). Prometo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;intentar&lt;/span&gt; no matar a nadie en los próximos episodios :).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-116467436949167868?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/116467436949167868/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=116467436949167868' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116467436949167868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116467436949167868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/11/la-leyenda-de-blaorith-captulo-3-parte_27.html' title='La leyenda de Blaorith. Capítulo 3, parte 1: un nuevo hogar (continuación)'/><author><name>ismael</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13184708437538265447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_BvraKQVIxG4/SKS6JwqW5qI/AAAAAAAAACw/71dkhhkRcT4/S220/CIMG1152.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-116460290958408393</id><published>2006-11-27T04:42:00.000+01:00</published><updated>2006-11-27T05:48:29.910+01:00</updated><title type='text'>La leyenda de Blaorith. Capítulo 3, parte 1: un nuevo hogar</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Miradir se encontraba en la llamada "Sala de Transferencias" de las mansión Mosi'er. Este lugar estaba especialmente acondicionado para convocar puertas dimensionales; numerosas runas titilaban en las paredes de la estancia. Estaba esperando a que Blaorith saliese por la puerta dimensional. Este representaba todo lo que el drow odiaba más profundamente: era un poderoso guerrero, tenía algún truco para escapar de los ataques mágicos (al menos de las bolas de fuego), y lo que era más importante, podría suponer un problema para su ascensión en la familia. Ya tenía suficiente con que todas sus hermanas y alguno de sus hermanos lo superase en posición; no estaba dispuesto a permitir que un recién llegado usurpase su puesto. Lo mataría. Tendría que esperar unos meses, quizás un par de años; su madre había pagado una cuantiosa suma por Blaorith y él sería castigado si le pasaba algo. Pero lo mataría.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En ese momento Blaorith salió de la puerta dimensional. No parecía mareado en absoluto. "¿Tendrá algún tipo de preparación arcana?", se preguntó Miradir. A pesar de que le picaba la curiosidad no entablaría conversación con aquel drow despreciable. Ya tendría tiempo para investigarlo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sígueme. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith trataba de memorizar todos los pasillos y giros que dieron antes de alcanzar su destino; le extrañó ver a muy pocas personas. Sin embargo el lugar era lo suficientemente grande como para que se perdiese un explorador experto. Decidió que tampoco le importaba mucho esa zona, al parecer era un ala de la mansión dedicada a la magia. Tras dejarla atrás llegaron a otra donde los pasillos eran amplios y llenos de habitaciones. Se cruzaron aquí con mucha gente, pocos fueron los que no le dedicaron una mirada cargada de odio. "Vaya, parece que supongo una amenaza". Decidió sonreirles a todos aquellos con los que se cruzara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Finalmente llegaron a una habitación. Miradir se dirigió a él:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Este será tu dormitorio. Encontrarás tus pertenencias en el arcón. Dentro de una hora vendrán a buscarte para que tengas una audiencia con mi madre. Aséate, hueles a orco. Y no se te ocurra salir de las barracas. Tu lugar es este, y tu presencia sin permiso en cualquier otro lugar de nuestra casa será castigada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tras esto el drow se dio la vuelta y se marchó, no sin escupir entre dientes la palabra "bastardo" una vez más. Blaorith observó la habitación con más detenimiento. Disponía de un arcón, un armario y una cama. No había sitio donde asearse y ello le extrañó; pero recordó que no se encontraba en su antigua casa, donde era el primogénito de la matriarca con unos aposentos llenos de comodidades, sino que estaba en una casa desconocida donde no sabía cual era su posición; aunque imaginaba que sería un soldado raso. La llave de la habitación se encontraba en la cerradura; la cogió para llevarla consigo, aunque bien sabía que cualquiera podría forzar esa simple puerta. Salió de la habitación, preguntándose cómo haría para encontrar los baños; ninguno de los drows que había visto querría ayudarle, o eso suponía; no parecía caerles bien. Para su sorpresa apareció un goblin correteando por el pasillo y se situó delante de él, con la cabeza gacha. Un goblin para guiarlo, al parecer Miradir quería humillarlo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Quiero saber dónde están los baños. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Seguro, señor. Baños aquí. Seguir a Jomir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El goblin lo guio por los pasillos; llegaron a su destino muy rápido, estaba bastante cerca. Jomir permaneció con la cabeza gacha delante de la puerta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Vete. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí señor - dicho esto se marchó correteando de nuevo, con la esperanza de salir de las barracas antes de que a alguno de los soldados se le ocurriese que sería divertido torturar a un goblin. Odiaba tener que entrar en la casa, era un peligro constante. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith se dirigió al lugar donde le había indicado. En la puerta un drow le impidió el paso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Está prohibido entrar con armas. Deja esacosa aquí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No eran baños individuales. Lamentó tener que dejar su espadón en la entrada; sabía lo fácil que era encontrar la muerte en esos sitios. Pero las normas eran las normas, y además quería agradar a su nueva matrona, no le gustaría estar de nuevo sin casa. Entró y comenzó a asearse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pasados unos minutos entraron tres  drows. No se molestó en saludarlos, por sus miradas ceñudas sabía que no tendría respuesta su gesto.  Y por las armas que llevaban colgadas en el cinturón sabía que había sido engañado. Desechó la idea de pedir ayuda, no esperaba que nadie acudiese. Observó las "armas" que podría usar para defenderse. Una tina con agua, una pastilla de jabón y una esponja empapada. Deseó que el único que lo había engañado hubiese sido el drow de la entrada, que le pidiera el arma, y que estos realmente se encontrasen allí para asearse también. Dos de ellos se situaron en las tinas que había a sus lados, mientras el tercero se situaba en la de su espalda. No podía ser una casualidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith no destacaba por su buen temperamento ni su paciencia. Así que decidió actuar primero. Si se había equivocado en su juicio respecto a los drows, peor para ellos. Sin mediar palabra dio un fuerte golpe con su puño izquierdo al que estaba a su derecha; completó el giro y lanzó la pastilla de jabón que tenía en su otra mano a los genitales del que se había puesto a su izquierda. No podría haber salido mejor; el primero se desplomó en el suelo inconsciente mientras que el segundo de cayó con sus manos en la entrepierna. Rapidamente arrebató la espada del drow que había caído a su lado, y se giró a tiempo para bloquear la acometida del tercero. No era rival para Blaorith, así que tras un breve escarceo consiguió arrebatarle el arma y colocó la suya propia en el cuello del desafortunado elfo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Vaya, tengo la impresión de que queríais emboscarme. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Antes de que le contestase entraron a la estancia seis drows armados con picas. No llevaban el atuendo vulgar de sus atacantes, sino que sus armaduras parecían confeccionadas todas a medida, y viéndolas podría afirmar que cualquier enano herrero se habría sentido orgulloso de forjarlas. Se dirigieron a él. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tira el arma, estáis todos arrestados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith contestó. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- De acuerdo, la tiro. - dirigiéndose ahora al drow al que mantenía acorralado continuó - Pero no me gusta dejar a mis enemigos vivos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dicho esto lo atravesó y soltó su arma, que continuó clavada en la garganta de su desafortunado adversario. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puff, mañana más, que se me hace tarde. Tenía pensado seguir escribiendo esta parte, pero me dieron las mil y mañana quería madrugar un poquito :P.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-116460290958408393?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/116460290958408393/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=116460290958408393' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116460290958408393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116460290958408393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/11/la-leyenda-de-blaorith-captulo-3-parte.html' title='La leyenda de Blaorith. Capítulo 3, parte 1: un nuevo hogar'/><author><name>ismael</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13184708437538265447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_BvraKQVIxG4/SKS6JwqW5qI/AAAAAAAAACw/71dkhhkRcT4/S220/CIMG1152.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-116445655025970475</id><published>2006-11-25T13:07:00.000+01:00</published><updated>2006-11-25T13:17:55.630+01:00</updated><title type='text'>La Toma de K'urzhal: En el Búnker</title><content type='html'>&lt;em&gt;Llevaban unos 900 días recluídos en la instalación. Algún anciano había muerto, pero la mayoría de los que se habían refugiado allí por motivo de la invasión Zerg continuaban con vida. Gracias a la alimentación sintética pero cuidadosamente escogida, un elevadísimo porcentaje de los niños que se refugiaban allí habían crecido muchísimo. Unido a los meticulosos horarios, que incluían una formación física igual o mayor que la intelectual, se había conseguido una generación poco menos que privilegiada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Myke destacaba en ese porcentaje. Él también había crecido muchísimo, pero había dejado atrás a la mayoría de sus compañeros: si la altura media rondaba el 1'90, él medía casi 2 metros. Y si sus compañeros tenían la musculatura de jóvenes 3 ó 4 años mayores, él parecía un atleta profesional. En lo académico ya no destacaba, aunque tampoco se había vuelto tonto. Simplemente, aquello había dejado de interesarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había meditado ya en varias ocasiones acerca de los peligros que tendría salir a la superficie. Claro está, aquello era una utopía. La salida del búnker se manejaba automáticamente y  para su apertura, dos condiciones tenían que combinarse: no se debería detectar radiación fuera, en un grado dañino, y dos claves que dos (no se sabía cuáles) de los ancianos llevaban, tendrían que ser introducidas. Sin embargo, aquél era su sueño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su mente, se imaginaba apareciendo en el exterior, contemplando los restos de su civilización hecha cenizas, y abriéndose camino hasta llegar allá donde estuviera el causante de todo aquello. Una vez alcanzado ese "culpable" anónimo, la palabra venganza se le antojaba insuficiente para reflejar todo aquello que planeaba hacerle. Claro está, ni en el más remoto de sus pensamientos pretendía asociar un rostro, incluso una especie, a aquel concepto de culpable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida no era sencilla en el búnker. Aunque se trataba de unas enormes instalaciones, hasta la persona con más autocontrol experimentaba accesos de cólera, o enormes depresiones. Myke también experimentó eso: tras unas cuantas semanas malhumorado sin saber muy bien el motivo, y sin que ni siquiera duplicar su esfuerzo en las sesiones de ejercicio físico pudiera calmarlo, acabó pasando lo que tenía que pasar: una simple mala mirada, por parte de un compañero de barracas, y Myke se lió a puñetazos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie, en su sano juicio, se habría metido con él, pero si no hubieran aparecido 4 de los más fuertes de sus compañeros, el desafortunado que lo miró mal habría acabado hecho picadillo. Myke había perdido el control por completo.&lt;br /&gt;Las 3 siguientes semanas las pasó recluído, en unos espacios habilitados a tal efecto. Básicamente fue el mismo tiempo que necesitó "su víctima" para recuperarse de la paliza. Meses más tarde, el mismo año, y mientras entrenaba con un saco de boxeo, tuvo otro acceso de cólera, y tuvieron que retirarlo también, con los nudillos ensangrentados, las manos insensibles, y el saco hecho trizas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto los ancianos se dieron cuenta de su grande - pero peligroso - potencial. Aunque las normas, en la superficie, prohibían la experimentación con humanos, tras una larga reunión del Consejo de Ancianos, se tomó una decisión.&lt;br /&gt;Intentarían convertirlo en un fantasma.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-116445655025970475?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/116445655025970475/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=116445655025970475' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116445655025970475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116445655025970475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/11/la-toma-de-kurzhal-en-el-bnker.html' title='La Toma de K&apos;urzhal: En el Búnker'/><author><name>Simón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13222154977525668224</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-116229897777173128</id><published>2006-10-31T12:01:00.000+01:00</published><updated>2006-10-31T14:00:29.253+01:00</updated><title type='text'>La leyenda de Blaorith. Capítulo 2, parte 4: caras nuevas</title><content type='html'>Bueno, lo primero, mis disculpas para quien nos lea (si es que lo hace alguien, si es así molaba que dejara algún comentario de vez en cuando que anima a escribir :P) por dejar esto abandonado tanto tiempo. El detalle es que no tuve tiempo; estuve jugando al baldur's gate 2 y normalmente hasta que me acabo un juego no dejo paso a otros divertimentos (a no ser quedar con colegas, claro está).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo segundo las disculpas para Berte; le dije que ayer a la noche iba a escribir la continuación de la historia y no pude hacerlo que me enredaron en el MSN. Así que intentaré escribir ahora más de lo que tenía pensado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo tercero, continuemos :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El drow rebuscó en el cadáver del mago en busca de algo de utilidad. Pero lo único que encontró fue la ballesta y los dardos; no llevaba encima el libro de hechizos, y aunque lo llevase no le sería de mucha utilidad a Blaorith. Una vez más se sintió observado desde varios rincones. Habían pasado varias horas desde el comienzo de la competición y había conseguido familiarizarse con la sensación de tal forma que reconocía la situación exacta de cada punto de observación. Comenzó a limpiar su espada en las ropas del mago cuando notó una presencia. A escasos metros apareció otro drow al que no reconoció. No recordaba haberlo visto en ninguno de los días de encierro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Era delgado y tenía colgada en el cinturón una fina espada. Llevaba el pelo revuelto y las ropas parecían no ofrecerle ninguna protección física; eran una simple camisa y unos pantalones; eso sí, ambos impolutos y sin ninguna arruga. Su postura en nada era amenazante; más bien parecía interesado. Blaorith al contrario estaba molesto por su aparición, ya que no sabía cuanto tiempo llevaba allí; posiblemente llegara en el fragor de la pelea y por eso no lo había sentido. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué quieres? Deberías estar buscando presas y no espiando a los desconocidos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tenía curiosidad por conocerte. Eres Blaorith, si no me equivoco; y por lo que he visto parece que haces honor a la fama que te puso Graktaf. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No me interesa lo que digas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El desconocido hizo un gesto de sorpresa y de tristeza al mismo tiempo; fingido por supuesto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, vaya, lo siento mucho. Supongo que es porque no me he presentado. Soy Montalbo Aravak, a tu servicio, Monti para los amigos. - dijo haciendo una reverencia. - Me gustaría avanzar contigo hasta el final de la competición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Entre las virtudes de Blaorith no estaba la paciencia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Supongo que ya me escuchaste la primera vez que te dije que no me interesaba lo que hicieras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, vamos, permite que desarrolle mi arte. - comenzó a dar saltitos acompasando sus palabras con si fueran una canción. - Esta competición era una oportunidad para mejorar mi obra, voy de aquí para allá buscando grandes historias. Y te auguro un gran destino, Blaorith el poderoso, si permites mi compañía aseguro que te harás famoso. - La frase acabó con la rodilla de Monti postrada en el suelo, los brazos en cruz y una ancha sonrisa en la cara. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith no pudo menos que sonreír ante lo ridículo de la situación. En los túneles de la Antípoda Oscura el peligro acechaba tras cada esquina. Para la competición se habían liberado criaturas (al menos orcos) en la zona. Los drows se atacaban entre ellos en un esfuerzo por mejorar su reputación y su valor. Y este elfo estaba cantando y haciendo cabriolas en una caverna en la que todavía crepitaban por las llamas doce cadáveres. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Lo siento amigo, pero no me interesa. Trabajo mejor solo, y en este momento tengo que demostrar lo que puedo hacer. No puedo jugar contigo a los cuentos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Vamos, estoy versado en las artes arcanas, mis conjuros aunque no sean potentes pueden ser de ayuda. - desenvainó su fina espada con un gracioso gesto y lanzó dos estocadas volteando después la espada sobre su cabeza para dejarla a su espalda - Y mi habilidad como espadachín está más que probada. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith iba a replicar pero decidió ponerse en guardia cuando de la nada surgió otro drow, a escasos cinco metros. Iba ataviado como un mago, y de hecho pudo sentir que lo era. La lógica también lo indicaba; acababa de salir de una puerta dimensional. La mirada que le dirigió a Blaorith hizo que aferrase la espada con fuerza. La rimbombante voz de Monti se escucho una vez más: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, ahora aparece un mago. El poderoso Miradir hace acto de presencia, cuidado Blaorith, su familia es poderosa. Mosi'er es su apellido y su casa la primera. Pero un dicho popular dice que todo lo que sube tiene que bajar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mirada encolerizada del mago propició que el cantarín drow dijese unas palabras arcanas y desapareciese de la vista de ambos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Otro dicho popular dice que quien escapa a una batalla sobrevive a la siguiente. Adiós Blaorith, sigue mi consejo. Espero que nuestros caminos se crucen de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tras la desaparición de Monti el mago centró de nuevo su mirada en Blaorith. Con desdén se dirigió a él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Has sido comprado por mi querida madre. Acompáñame. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tras quedarse observando unos segundos le llegó una orden telepática de Graktaf. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Es cierto lo que dice, has sido comprado por la familia Mosi'er. Me has hecho rico, Blaorith, me alegro de haberte encontrado a pesar de que mataras a varios de mis hombres. Espero que no me guardes rencor por nada de lo sucedido en el viaje, pero por si acaso espero que no nos veamos en lo que te reste de vida."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Comenzó a caminar hacia el mago que le mostraba el más absoluto desprecio; casi le escupió las palabras antes de que entraran en la puerta dimensional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Recuerda tu posición bastardo, estás por debajo de mí y siempre lo estarás. Soy hijo de la matrona Mosi'er, y tú no eres más que un lacayo. No lo olvides nunca. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sólo un pensamiento surcó la mente de Blaorith. "Me alegro de estar de vuelta en la sociedad drow. "&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-116229897777173128?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/116229897777173128/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=116229897777173128' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116229897777173128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116229897777173128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/10/la-leyenda-de-blaorith-captulo-2-parte.html' title='La leyenda de Blaorith. Capítulo 2, parte 4: caras nuevas'/><author><name>ismael</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13184708437538265447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_BvraKQVIxG4/SKS6JwqW5qI/AAAAAAAAACw/71dkhhkRcT4/S220/CIMG1152.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-116224124225467390</id><published>2006-10-30T21:45:00.000+01:00</published><updated>2006-10-30T21:47:22.263+01:00</updated><title type='text'>Santi: Valor</title><content type='html'>Esta vez soy un simple mensajero de una historia de Santi que me moló mogollón. A Santi no le cunde demasiado hacerse un blog, pero me dejó ponerlos si quería, así que voy a poner aunq sólo sea esta historia, que hace tiempo que no sale nada de aquí, y me parece interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;De pronto todos se marcharon, dejándome en aquella pequeña habitación, a solas con ella. La luz era tenue, tan sólo llegaba para poder acercarme a ella sin tropezar con las botellas de las que poco a poco habíamos ido dando cuenta. No sabía si quería hacerlo, prefería no pensarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía tiempo que me había planteado el dejarla, pero supongo que nunca había conseguido reunir el valor suficiente para mandarla a la mierda. Lo peor es que sabía que toda la culpa era mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio, al poco de conocerla, todo había ido bien entre nosotros. Ella me daba un placer inmenso, que yo no había alcanzado con ninguna otra. Y me sentía mejor que nunca cuando ella me inundaba con su perfume.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco, las cosas se fueron apagando, como siempre me pasaba. Traté en más de una ocasión de apartarla de mí. Quizás esta vez fuese la definitiva. Quizás la alejase de mi vida de una vez por todas. O quizás nada fuese a cambiar. Todo dependía del valor que reuniese en esta ocasión. Me senté en la cama, a su lado, y me puse a pensar en todo ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente me rendí. Asumí que ella era más fuerte de lo que yo sería nunca. Entreabrí los labios, la cogí fuerte, y la acerqué a mi boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le di a aquella marihuana la mayor calada que mis ennegrecidos pulmones me habían permitido dar nunca. Me recosté, y me quedé dormido mientras ella se consumía en uno de los ceniceros que atestaban mi escritorio. Una vez más, ella había ganado.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-116224124225467390?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/116224124225467390/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=116224124225467390' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116224124225467390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116224124225467390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/10/santi-valor.html' title='Santi: Valor'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-116206147648380459</id><published>2006-10-28T20:44:00.000+02:00</published><updated>2006-10-28T20:51:16.490+02:00</updated><title type='text'>Señales de vida</title><content type='html'>Bueno, como cualquiera habrá podido ver, hace algún tiempo que no sale ninguna historia en el blog, así q este post es, esencialmente, para decir que al menos yo, intentaré seguir escribiendo cosas cuando pueda, sobre todo ahora que tengo internet en coruña. Es complicado, porque por culpa del CAP suelo vivir de día, es decir, madrugando, acostándome a horas prudentes y cosas así, lo cual reduce mucho mi horario "inspirado", pero bueno, siempre puedo pasarme a las drogas.&lt;br /&gt;También decir que voy a comentarle a Santi si quiere colgar aquí sus historias. Son relatos pequeños, independientes, pero a mí me gustaron mucho. Por lo menos servirá pa darle un poquillo de vida a esto, y pa tenerlos colgados en internet, por si lo prefiere.&lt;br /&gt;En fin, pues nada, a ver si Wilson y Dapal vuelven a las andadas pronto! (y lo mismo digo d todas las demás historias, q si hay tiempo pa jugar al Ogame hay tiempo para todo, vagos!!).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-116206147648380459?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/116206147648380459/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=116206147648380459' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116206147648380459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/116206147648380459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/10/seales-de-vida.html' title='Señales de vida'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115880231248932545</id><published>2006-09-21T01:12:00.000+02:00</published><updated>2007-08-06T15:52:03.172+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 9. El baile</title><content type='html'>Bueeeno, como el proyecto ahora mismo lo tengo un poco en punto muerto (no por mi culpa, ¡eh!), aproveché pa escribir hoy otro capítulo, que tocaba acción y me veía con ganas. Pensaba hacerlo más largo, y aprovechar este capítulo para desvelar más cosas, pero me fui enrollando, y tuve que cortar. Igual me flipé mucho (no os costará adivinar en q parte), ya me diréis si os gusta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal miró hacia la parpadeante pantalla que, impertérrita, seguía repitiendo su mensaje una y otra vez:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;La Central de Computación no dispone de ordenadores disponibles para gestionar su escuadrón. Por favor, inténtelo más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No habían tenido ningún problema para llegar hasta la luna, así que supuso que estaba todo preparado. Seguramente pensaban, fuese quien fuese el que le había tendido la trampa, que sin computadores y con los tanques los tenían acorralados. Dapal sonrió. No si era él quien pilotaba la nave.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hacía tiempo que las naves traían esa protección contra conductores imprudentes o temerarios, pero, como todos los dispositivos de seguridad, tenía sus fallos. Mecánicamente, Dapal sacó de su bota derecha la pequeña navaja que siempre guardaba para emergencias, y haciendo palanca, arrancó la tapa debajo de la pantalla, que, indiferente a las explosiones que periódicamente seguían evaluando la resistencia de la nave, continuaba informando de la imposibilidad de realizar el despegue. Sin dudar, cogió uno de entre los muchos cables que circulaban por la cavidad, y lo seccionó limpiamente con la navaja. Guardó la navaja en su sitio y presionó los botones otra vez. La nave despegó decidida, ante la mirada atónita de los asaltantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wil, quiero que evalúes el estado general de la nave. No sé cuánto deuterio tenemos, pero debería ser bastante para llegar hasta el planeta. Mira que los motores no tengan muchos daños, no quiero volar por los aires. Y era bueno saber con qué armas disponemos. ¡Ah! También hay un par de sensores estropeados. No es tan importante, pero míralos si puedes, que hace tiempo que no conduzco una nave de éstas en manual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Jejeje, mira que te sienta bien volar, Dap. Creo que si te viese pilotar, hasta podrías impresionar a una mujer. Tanto tiempo en tierra no te sentaba bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wil, no tenemos todo el día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Con su perenne sonrisa, Wilson salió disparado. Uno arreglaba, el otro usaba. Hacían un buen equipo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal se encaminó al planeta. No debería ser peligroso para un trayecto tan corto, pero no dejaban de estar llevando la nave manualmente, debía estar atento. Fue entonces cuando los vio:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡WILSON! ¡Deja lo que sea que estés haciendo y mira si tenemos armas!. ¡Tenemos compañía!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No había ninguna nave esperándoles en la orbita lunar. Era lógico si pensaban que los tenían acorralados, pero los de la luna parecían tener buenos reflejos, puesto que habían desplegado inmediatamente 2 naves de batalla tras ellos. O tal éstas fueran algunas de las naves con las que estuviesen saturando las computadoras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡DAPAL! ¡Te aseguro que esta vez no he sido yo quién ha gastado toda la munición! Espero que no nos enfrentemos a nada serio, no tenemos ni para mirarles mal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Es igual!. ¡Ven, será mejor que te agarres bien!.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wilson apareció nuevamente por la portezuela de la cabina y se sentó en el asiento del copiloto. Vio las dos naves enemigas acercándose rápidamente y se le iluminaron los ojos. Hacía tiempo que no veía a su compañero en plena acción. Intentó imitar la voz de una mujer:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Me vas a sacar a bailar? ¡Qué emoción! Creía que ya no me querías.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal se permitió una sonrisa antes de comenzar su ritual de batalla. Cerró los ojos y dejo de sentirlos. Tomó aire con unos pulmones que ya no tenía. Aquello que controlaban los mandos de la nave ya no eran sus manos. Dejó de tener un cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Se abrieron unos ojos que no eran suyos, porque él ya sólo veía a través de los sensores de la nave. Dejó de surtirse de sangre, y notó como los motores le proporcionaban el deuterio que necesitaba para dirigir su cuerpo, para mover sus nuevas extremidades metálicas, su nuevo cuerpo de varias toneladas a través del espacio. Dapal se convirtió en cerebro, y se hizo uno con la nave. Decidió que a partir de ahora se llamaría Yude.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:lucida grande;" &gt;Yude se giró repentinamente y se encontró con dos enemigos que querían hacerle daño. Yude gimió, no quería sufrir más daño, pues apenas podía ver, con sus lastimados ojos, y su maltrecho corazón no tenía la  fuerza de días mejores. Se resignó, si eso era lo que tenía, eso sería lo que necesitaría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:lucida grande;" &gt;Cambió de sentido y se dirigió súbitamente de frente contra los asaltantes que, despojados de su rol de cazador, intentaron huir torpemente. Demasiado torpemente. Yude intentó golpear a uno de ellos, pero inexplicablemente falló. No, espera, no había fallado. Un recoveco de su cerebro recordó que no tenía puños con los que golpear. El otro ser intentó auxiliar a su compañero, atacando la retaguardia de Yude. Sintió que el ataque era poderoso, que si le alcanzaba acabaría con ella, pero lo esquivo grácilmente, moviéndose al ritmo de una música que sólo su cerebro escuchaba. Tenía dos pretendientes, y no podía bailar con los dos a la vez. Que ellos decidiesen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:lucida grande;" &gt;Se acercó a uno, y danzó a su alrededor, provocativa, dejándolo sin aliento, sin respuesta, mientras el otro, celoso, se acercaba furioso, dispuesto a golpearla. Como Yude preveía, lo intentó, lo la poca habilidad que le intuñia, y falló nuevamente, golpeando en su lugar al otro ser, que se volatilizó repentinamente. Yude sintió pena por él. Algún día le golpearían a ella, y le gustaría que alguien sintiese esa misma pena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:lucida grande;" &gt;Ya sólo quedaba un asaltante, y estaba cansada de bailar. Nuevamente se convirtieron en cazador y presa. Yude escapaba, correteando alegremente, buscando un terreno más favorable,  mientras el depredador, tal vez más rápido pero no tan ágil, la seguía jadeando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:lucida grande;" &gt;Cambió un par de veces de dirección, hasta que encontró lo que su cerebro recordaba haber visto. Un poco más allá, un paraje característico de casi cualquier planeta de la castigada confederación en la que se encontraban: un campo de escombros no muy grande, formado por los restos de una multitud de intrépidas sondas de espionaje destrozadas tras haber sido descubiertas en plena misión, abandonadas a su suerte, sin valor. Yude sabía que su cuerpo, más pequeño, se colaría más fácilmente entre la chatarra que el de su voluminoso perseguidor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:lucida grande;" &gt;Consiguió llegar sin excesivas complicaciones. Su contrincante era voluntarioso, pero no tan hábil como ella. Dudó, al ver los restos en órbita, pero al ver la facilidad con la que ella se adentraba entre los restos de las sondas, se armó de valor y la siguió. Yude sintió pena por él también. Sabía que su rival guiaba sus movimientos a través de las computadoras de la confederación, y que pensaba que ella hacía lo mismo, pero todavía no habían fabricado las computadores que pudiesen pilotar una de esas naves a través de un campo de escombros. Era demasiado torpe, y lo pagaría con su vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:lucida grande;" &gt;Ya estaba fuera del campo de escombros cuando sintió la explosión. Se dirigió hacia el planeta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal fue poco a poco saliendo de la fantasía que se había creado. Le costaba respirar, le dolían todos los músculos, y su cerebro le pedía un descanso a gritos. La adrenalina abandonaba su cuerpo, dejando tras de sí los efectos de la tensión acumulada. Disfrutaba de la tensión del pilotaje hasta el punto de sentirse una parte de la nave, pero le dejaba verdaderamente extenuado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wil... pilota... pilota tú ahora. Necesito... echarme un rato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Claro, Dap.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Como siempre, se intentó levantar demasiado rápido, pero las piernas le fallaron. Wilson ya estaba listo para sujetarle y lo llevó hasta el camarote más cercano. Había quedado destrozado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ha sido increíble, Dap. En serio, no era la Nagash, y contra dos naves de batalla. Me habría gustado echarte una mano con la artillería, pero al menos así he podido disfrutar de todo el espectáculo. Ya me contarás qué estabas imaginando esta vez, porque te quedó un pilotaje redondo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wil... cuídala... está débil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Vaya, así que ésta es hembra. Qué novedad. ¿Y cómo la has llamado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pero Dapal ya dormía.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115880231248932545?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115880231248932545/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115880231248932545' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115880231248932545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115880231248932545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/09/la-ley-del-deuterio-captulo-9-el-baile.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 9. El baile'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115871069190538535</id><published>2006-09-20T01:05:00.000+02:00</published><updated>2007-08-06T15:51:58.559+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 8. Condiciones no pactadas.</title><content type='html'>Bueno, aquí tenemos el capítulo 8, después de un inoportuno apagón en mi casa, que afortunadamente se produjo justo después del preámbulo, cuando empezaba a escribir, xq sino me habría deprimido mogollón y habría mandado el capítulo a la mierda. Ahí os queda. Otra vez, me parece pequeño, pero ya tengo el 9 perfilado, con un pequeño guioncillo y tal, así q espero escribirlo en breve. Enga, no me enrollo más:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty encendió el comunicador y marcó el número de contacto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Al habla MDM. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Aquí Cinty. Tengo los dos paquetes encargados. Tengo también otro de regalo, no sé si tendrá destinatario, pero de momento lo conservo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No es necesario. No se te pagará por ello. Elíminalo. Los paquetes sin dirección no tienen sentido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Recibido. Estoy de camino. Llegaré en 10h32'23" al punto de reunión. Varias horas antes de lo previsto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty estaba satisfecha. Todo había salido tan bien que pensaba pedir un aumento en las condiciones pactadas. Al fin y al cabo había tenido que ser la concubina de aquel repugnante tabernero para que le hiciese creer a toda la parroquia que era su hija, q repentinamente había decidido prestar ayuda a su trabajador padre para poder irse a la capital.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Habrías podido llegar antes. Se te ordenó que llegases lo antes posible. Eso es una reducción del 10% del precio pactado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡¿Qué?! ¡Eso no fue lo que pactamos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty se puso furiosa. ¿Le iban a quitar dinero?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Yo decido las condiciones. Y decido que hacerme perder mi tiempo es un 10% de reducción. Tienes suerte de que has trabajado bien, y podríamos volver a necesitar tus servicios en un futuro, sino estarías muerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Pero sabes por lo que he tenido que pasar para conseguir a estos dos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Si no fuera porque yo te he proporcionado el paradero de la presa y has contado con la ayuda de mis hombres, tanto en el planeta como en la luna, no habrías conseguido nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Eso no es cierto. Fuisteis vosotros quienes insistieron en hacerlo así, cuando claramente había formas mucho más sencillas de...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Quieres seguir perdiendo dinero? Si me haces perder mi tiempo, lo pagarás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty consiguió morderse la lengua. Estaba claro que nada de lo que dijese sería beneficioso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Podemos seguir bajando la cifra tanto como queramos. Si sigues tu viaje y llegas a destino, todos sadremos ganando. Si decides cancelarlo, y volver a la luna, te estaremos esperando. Tú perderás algo más que los paquetes, y nosotros obtendremos de igual forma lo que queremos. Tú decides si quieres salir ganando o perdiendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Así que se la querían jugar. Averiguaría la guarida de aquel hombre y lo mataría con sus propias manos, vaya que sí. Nadie le robaba su dinero. Ella siempre mantenía la palabra empeñada, y no pedía, exigía, lo mismo de sus clientes. Era la base del negocio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ...recibido. Una cosa más. ¿Qué ha sido de los dos tripulantes de esta nave?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿A quién le importa? Pero muertos, ¿qué duda puede caber?. No pueden escapar de la luna. No quiero que me vuelvas a llamar hasta que hayas aterrizado. Corto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty lanzó el comunicador contra el suelo, presa de un ataque de furia. Lo encontraría, lo acorralaría, jugaría con él, haciéndole creer que podría escapar de ella, para ver su cara de desilusión cuando comprendiese que no tendría ninguna posibilidad de escapar con vida. Luego haría aquello para lo que la habían entrenado tan concienzudamente. Lo iría cortando poco a poco en pedacitos, sin que muriese todavía, para que pudiera ver cómo le arrancaba las entrañas y le cercenaba uno a unos sus órganos no vitales. Y, en contra de lo habitual, disfrutaría haciéndolo. Luego, finalmente, aquel maldito hijo de perra perdería la vida. Nadie se la jugaba a Cinthia Vax, y vivía para contarlo. Tan cierto como que era la mejor mercenaria de la galaxia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La furia todavía inundaba su ser cuando entró nuevamente en la habitación de los rehenes. Yude ya estaba despierta, y se quedó mirándola, acobardada. Aquella chica no valía nada. A saber qué es lo que veían en ella para pagar lo que pagaban. Los dos militares posaron su vista en ella, expectantes. Cinty ni se dignó a mirarles. Cogió al sargento por la pechera y arrastró su musculoso cuerpo fuera de la habitación con sorprendente facilidad. Yude palideció.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué vas a hacer con él?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Matarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;P.D.: Como le dije a Isma, un tributo a MDM tenía que haberlo en algún sitio :)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115871069190538535?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115871069190538535/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115871069190538535' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115871069190538535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115871069190538535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/09/la-ley-del-deuterio-captulo-8.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 8. Condiciones no pactadas.'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115863378056371403</id><published>2006-09-19T04:42:00.000+02:00</published><updated>2006-09-19T04:44:53.770+02:00</updated><title type='text'>La leyenda de Blaorith. Capítulo 2, parte 3: Los espectadores</title><content type='html'>Bueno, no fue sin tiempo, pero aquí está la continuación de la historia. No me quedé demasiado satisfecho, la verdad, pero a veces las historias tienen escenas sin acción :(. Ya me daréis opinión, porque me da la impresión de que quedan un poco confusos los diálogos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Graktaf estaba maravillado. Había sido invitado a presenciar los combates por la matrona de la casa Mosi'er, la más importante de la ciudad. Realmente la palabra invitado no era la correcta: se encontraba junto al resto de esclavistas observando cómo se desenvolvía su pupilo; cinco minutos más tarde de que Blaorith se desembarazase de los orcos llegó una pequeña guarnición preguntando por él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la idea de escapar asomaba a su mente ya lo habían rodeado; una elfa oscura se adelantó para hablar. Si bien no era raro encontrarse con una drow atractiva esta quitaba la respiración. Lascivamente Graktaf fue subiendo la mirada por la bien torneada pierna de la elfa, que asomaba por la abertura del vestido; era alta para ser una drow. Continuó subiendo la mirada para admirar cómo el vestido llegaba a sugerir lo bastante como para que cualquiera la dejase pasar desapercibida: una abertura con forma de rombo a la altura del recto abdomen; comenzaba incluso por debajo del estómago y alcanzaba practicamente el comienzo de los senos. Muy bonitos por cierto, pensó Graktaf, grandes para una drow, pero bonitos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguió subiendo para observar la cara más bonita que recordaba; sin embargo un resorte se activó en su cabeza, y rapidamente se dio cuenta de lo que era. La diadema que llevaba la identificaba con la segunda hija de la casa Mosi'er. Se decía de ella que sucedería a su madre a pesar de tener una hermana mayor; todos temían el momento en que llegaría al trono, desde su propia familia hasta el resto de las casas reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estos pensamientos rapidamente truncaron su líbido en un sabor amargo que le acudía a la garganta; rezando porque no fuese demasiado tarde hizo una reverencia que casi lo hizo tocar el suelo con la nariz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;- Mi señora, vuestra presencia nos honra a todos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No lo creo. Juraría que todos os habéis meado en vuestros calzones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Graktaf se mordió la lengua para no hacer un chiste grosero sobre lo que podrían ser esos supuestos meados. Se recordó a si mismo que su vida en ese momento pendía de un hilo. Todavía con la cabeza inclinada sintió cómo la mano de Maridik (pues así se llamaba) se posaba sobre su mejilla izquierda mientras le susurraba en la oreja derecha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No me gustan los de tu calaña, y menos después de tu recibimiento. Tienes suerte de que mi madre quiera hablar contigo. Pero la suerte es traicionera, procura no tentarla demasiado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tras una larga caminata, puesto que la casa Mosi'er se encontraba en la parte lujosa de la ciudad,  lejos de los suburbios, llegaron por fin a su destino. El esclavista ardía en deseos de explorar aquella magnífica construcción; todo aquel que había estado dentro alguna vez sólo podía decir elogios acerca de la misma. Aunque no tenía esperanzas de que le dejaran hacer un tour turístico. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El lugar sólo tenía una entrada, ya que estaba situado en una gran cueva con un único acceso. Un enorme portalón de acero cerraba la misma. Al ver llegar a la drow los guardianes se apresuraron a abrirlo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Graktaf iba siguiendo a sus escoltas pensando si en alguna ocasión serían capaces de hablar; todos sus intentos de establecer alguna comunicación durante el camino habían sido rechazados con una absoluta indiferencia. Y desde luego no tenía intención de hablar con Maridik, no podía sacar nada bueno. Así que se alegró cuando finalmente entraron en la mansión y lo llevaron a ver a la matrona, Madia Mosi'er. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Esta lo estaba esperando en una habitación circular. Había esferas de observación a lo largo de las paredes, en cada una de ellas se podía ver a un contendiente diferente. Madia y un varón se encontraban delante de una comentando lo que ocurría cuando llegó Graktaf. La matrona le habló: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Acércate Graktaf. Observa lo que ocurre; Blaorith está a punto de caer en una emboscada. Es muy confiado. Tenía pensado comprártelo, es muy hábil, pero quizás está tachando de ingenuo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Graktaf se acercó impelido por el empellón que le propinó Maridik que también tenía curiosidad por ver la situación. El varón lo miró con cara burlona mientras señalaba la pantalla. Blaorith se encontraba parlamentando con un mago, ajeno a los otros cuatro drows que lo observaban en las penumbras. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Parece que tu valiente inocentón está a punto de vivir sus últimos momentos. Es una pena, prometía mucho, ¿verdad madre?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Así que era un hijo de la casa Mosi'er. Graktaf comenzaba a sentirse intimidado, se encontraba en la misma habitación que la matrona más importante de la ciudad, junto a uno de sus hijos (no lo reconocía y no sabía si era uno de los magos o uno de los guerreros) y junto a la peor de sus hijas. Esta última fue la que contestó: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Vamos, Miradir, ¿acaso temes que te sustituyamos por un drow sin casa? Sabes que te apreciamos y no haríamos tal cosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mirada cargada de ironía que dirigía a su hermano era toda una declaración de intenciones. Madia acabó con la charla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Callaos. Ya se ha dado cuenta de que es una trampa, está tanteando al mago. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Justo en ese momento los drows ocultos rodeaban a Blaorith. De nuevo el varón se carcajeó y observó al esclavista con mueca burlona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Parece que tu adalid está a punto de perecer. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En ese momento Blaorith con un movimiento fulminante asesinó a dos de los drows que lo rodeaban de una manera brutal. Las caras de todos en la sala de observación cambiaron. Miradir se puso pálido; una sonrisa de satisfacción se plantó en la cara de la matrona, mientras que la cara de su hija cambió de la burla a un profundo interés y quizás algo más. Graktaf decidió que era el momento de tratar de subir el caché de su esclavo: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Como veis no es tan fácil derrotarlo. Es un guerrero portentoso, podría enfrentarse al doble de oponentes y saldría victorioso sin contemplaciones. Es capaz de mover esa burda espada con una facilidad pasmosa, es más fuerte y más ágil que cualquier drow que haya visto nunca, y ...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La frase quedó sin terminar cuando una bola de fuego se estrelló en el pecho de Blaorith. De nuevo las expresiones de todos cambiaron. Madre e hija mostraron decepción, mientras que en el rostro del varón apareció de nuevo el color y una sonrisa. Se giró hacia el esclavista y su sonrisa se ensanchó al ver su cara de preocupación; acababa de perder mucho dinero. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Siento lo de tu esclavo. Es una lástima, me habría gustado contar con él para acompañarme en alguna misión, habría sido un buen perro de presa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Hermano, esa facultad tuya de hablar antes de la cuenta te perderá algún día - dijo Maridik con un guiño. Miradir observó de nuevo la esfera justo para ver cómo un ileso Blaorith atravesaba al mago con su espada. Tenía que reconocer que el drow era una caja de sorpresas. Madia se dirigió al esclavista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueno, ya he visto suficiente. Espera aquí con mis hijos mientras me retiro a meditar una oferta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Graktaf sabía que estaría obligado a aceptar lo que la matrona le ofreciese. Pero confiaba en que sería generosa, el espectáculo que había dado Blaorith bien lo merecía. Una sensación de desamparo surgió en él cuando se dio cuenta de que los dos hermanos lo observaban. Miradir lo fulminaba con la mirada; juraría que si no estuviese allí su hermana el drow saltaría sobre él y le arrancaría el cuello. Nunca pensó que llegaría a alegrarse de estar cerca de Maridik. Sorprendentemente ella le habló a pesar del desprecio que decía sentir por él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Cómo ha hecho eso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueno, ya os dije que era muy fuerte. Nunca engaño a mis clientes. - dijo con una voz cargada de orgullo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No juegues conmigo. Una bola de fuego le explotó en el pecho, y ni siquiera se quemó su ropa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, debe de ser la espada, la tenía cuando lo encontramos. Tiene unos grabados muy extraños.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Maridik se dirigió a su hermano. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Miradir, márchate. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ni siquiera intentó protestar puesto que la voz de su hermana le indicaba que estaba hablando en serio, así que se retiró de la habitación no sin antes observar amenazante al esclavista. Sin embargo a Graktaf no le importó esto; la mirada que le dirigía Maridik era aterradora. Una vez que su hermano se hubo marchado comenzó a hablar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sólo lo diré una vez, repugnante orco. En este evento sólo se permiten objetos mágicos a los magos. Yo misma me encargué de anular los objetos de Blaorith por mandato de mi madre; no se fiaba de que lo hiciera otra, podría adulterar la competición. A sus ojos aceptaré tu explicación y diré que no anulé su espada. Pero sé que lo hice, así que vas a contarme todo lo que sepas sobre él. - se inclinó sobre el esclavista, que se había sentado en una silla cuando se marchó la matrona Madia. - Como omitas algún detalle no habrá una sola caverna donde puedas esconderte de mi ira&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Graktaf era un hombre de negocios; tenía labia y podía conducir cualquier conversación hacia donde él quería. Sin embargo en esta ocasión ni siquiera se atrevió a tragar saliva mientras hablaba; y contó absolutamente todo lo que sabía del misterioso Blaorith.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115863378056371403?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115863378056371403/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115863378056371403' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115863378056371403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115863378056371403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/09/la-leyenda-de-blaorith-captulo-2-parte_19.html' title='La leyenda de Blaorith. Capítulo 2, parte 3: Los espectadores'/><author><name>ismael</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13184708437538265447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_BvraKQVIxG4/SKS6JwqW5qI/AAAAAAAAACw/71dkhhkRcT4/S220/CIMG1152.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115850766437386116</id><published>2006-09-17T17:38:00.000+02:00</published><updated>2006-09-20T00:45:03.716+02:00</updated><title type='text'>Regreso. Capitulo 1: 1ª parte</title><content type='html'>Aqui llego yo, este ya esta en mi blog, pero la 2ª parte llegará en breves&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Era el duodécimo día, del segundo mes, del centésimo primer año, según el calendario de Rolje. Amanecía en Raofegh, más conocida como la ciudad hundida, llamada así, porque se encontraba en las profundidades de un gran agujero que fue creado, según cuentan los antiguos escritos por la antorcha Gailmas, el Dios del fuego, que cayó del cielo para castigar a los mortales por sus actos pecaminosos.&lt;br /&gt;El sol se levantaba al este, borroso aun por la bruma matinal. Horstan observaba desde lo alto de la torre del palacete de Balrrin como huestes de hombres a caballo descendían apresuradamente por los angostos senderos que daban acceso, primero a los suburbios de Raofegh, para más tarde adentrarse, ya por anchas y rectas vías, a lo más profundo de la ciudad.&lt;br /&gt;-Se ha que venís –se dijo Horstan, mientras veía como los recién llegados continuaban acercándose- Pero no os será tan fácil.&lt;br /&gt;Apresurado recogió sus cosas, se ató a Amin, su espada, a la espalda y descendió veloz las escaleras de la torre. A grandes pasos se dirigía al salón principal donde Balrrin lo esperaba para tomar juntos la primera comida del día. Así lo habían planeado la noche anterior, hacia mucho tiempo que no se veían y Balrrin era una de las pocas personas en quien Horstan confiaba.&lt;br /&gt;Se conocían desde niños, los dos se habían criado en la capital de Rolje. Ambos tuvieron que escapar después del golpe de estado en su país natal. Perseguidos por quienes se hacían llamar “defensores de la nación”, compartieron camino durante largo tiempo, hasta que se hubieron de separar. La suerte no fue igual para ambos. Balrrin fue recogido por la familia de regentes de Raofegh mientras que Horstan se vio condenado a unirse a un grupo de nómadas que moraban en las montañas. Nunca llegaron a perder el contacto y nunca dejaron de confiar uno en el otro.&lt;br /&gt;Después de recorrer el largo pasillo entro a la sala donde ya servían el desayuno:&lt;br /&gt;-Horstan, no te he oido llegar –dijo Balrrin-. A pesar de su gran tamaño había aprendido a ser muy silencioso, y Balrrin no podía creer que consiguiese atravesar el inmenso pasillo sin que nadie de los presentes en la sala lo hubiese oído. Sin salir de su asombro Balrrin prosiguió:&lt;br /&gt;-Toma asiento, te esperabamos.&lt;br /&gt;-No hay tiempo-dijo Horstan- Vienen por mi, huestes de hombres descienden el camino del este, he de partir.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115850766437386116?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115850766437386116/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115850766437386116' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115850766437386116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115850766437386116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/09/regreso-capitulo-1-1-parte.html' title='Regreso. Capitulo 1: 1ª parte'/><author><name>Javito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115844967393704141</id><published>2006-09-17T01:01:00.000+02:00</published><updated>2006-09-17T01:34:34.486+02:00</updated><title type='text'>La toma de K'urzhal: Parte 2</title><content type='html'>Bueno, hacía mucho que no escribía, y no me paré demasiado. Supongo que cuando relea esto mañana, lo editaré por mil sitios, y retocaré posibles errores. Pero si no posteo sin pensar, acabaré sin postear nunca más xD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Myke tenía 16 años. Era un prometedor estudiante de secundaria de la ciudad-capital, y tanto él como la práctica totalidad de la población civil menor de 16 años, habían sido resguardados en la instalación subterránea que se extendía bajo la ciudad. Con ellos se encontraban aquellos ancianos que no habían sido aceptados como voluntarios para la defensa, y en total conformaban un grupo cercano a las 300 personas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se dispuso la defensa de la ciudad, Myke había solicitado ser enviado a las trincheras, y formar parte del grupo de hombres que salvarían - así lo esperaban todos - la ciudad. Sin embargo, el Comité de Gobierno había sido tajante: no podían exponerse todas las vidas, y al menos una generación debería tener asegurada su supervivencia. No se conocía todavía la capacidad destructiva de los Zerg, pero el búnker destinado a hacer de Arca de Noé tenía suficientes suministros y energía como para abastecer a esas 300 personas hasta que los jóvenes llegasen a edad adulta: si su entrada permanecía en secreto, por más que la ciudad cayera bajo el invasor, siempre quedaría una esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Myke estaba tendido en una litera, en una de las 3 enormes estancias destinadas a servir de alojamiento a los huéspedes del búnker. Los habían distribuido por edades y sexos, intentando mantener un orden, dentro del caos que se respiraba en el ambiente. Nadie sabía cuánto tiempo tendrían que estar ahí, ni si volverían a ver a sus seres queridos. Los mayores de entre los jóvenes sólo hablaban de ir a matar Zergs, mientras que los pequeños no hacían otra cosa que gimotear sin entender muy bien qué estaba pasando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, se escuchó un ruído sordo: las luces parpadearon, y techo y paredes vibraron. Los viejos murmuraron entre sí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"-Esa explosión..."&lt;br /&gt;"-Han debido hacerlo"&lt;br /&gt;"-Habrían superado las defensas exteriores"&lt;br /&gt;"-Si es así, posiblemente fuese la única solución"&lt;br /&gt;"-Entonces ..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Myke sabía de qué hablaban. Se había considerado como la última opción, y era una medida drástica, que los tendría encerrados en aquél búnker por lo menos durante 5 años, o quizás 10. En aquel momento supo que K'urzhal ya no existía, y que ellos eran los últimos habitantes de aquel planeta.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115844967393704141?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115844967393704141/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115844967393704141' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115844967393704141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115844967393704141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/09/la-toma-de-kurzhal-parte-2.html' title='La toma de K&apos;urzhal: Parte 2'/><author><name>Simón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13222154977525668224</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115766512271356827</id><published>2006-09-07T23:31:00.001+02:00</published><updated>2007-08-06T15:51:51.856+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 7. Cartas boca arriba</title><content type='html'>Bueeeno, después de un tiempo de trabajar (hasta avancé con el proyecto y todo :D), por fin el capítulo 7. Ya voy desvelando un poco el rol de cada personaje en la historia, pero sin explayarme tampoco demasiado, no vayamos a contarlo todo a la primera ;). Ahí os queda:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mart se despertó desorientado. Un intenso dolor martilleó su cabeza, como si sufriese una fuerte resaca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Aaaay!, ¡pero si llevo 24 horas sin probar gota!.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando se intentó llevar la mano a la cabeza se dio cuenta de que estaba atado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Eh! ¿Qué pasa aquí? ¿Qué significa esto? ¡SOCORROOOO...!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Otra punzada de dolor le obligó a callar. Debían de haberle drogado. ¿Pero quién? ¿Dónde estaban Yude y Zark? ¿Y los tres chicos? Otro estallido. Lo pensaría cuando se le pasase la jaqueca. Intentó enderezarse, pero su sentido del equilibrio no estaba dispuesto a colaborar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- General...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La voz de Zark llegó cercana pero débil. Sus ojos se orientaron hacia el sonido, y vislumbró en la penumbra la silueta de su amigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Zark? ¿Estás bien? ¿Dónde está Yude?  Estoy atado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Yo también estoy atado, pero estamos bien. Yude está a mi lado. Sigue inconsciente, aunque respira con normalidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué ha pasado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- La rubia. La chica rubia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Cinty? ¿Qué le ha pasado a Cinty?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mart se temió lo peor. Pobre chica...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Fue ella. Lanzó una bomba con algún tipo de somnífero mientras ustedes dormían. Conseguí salir, pero me estaba esperando fuera. Me golpeó, y me desperté aquí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué? ¿Cinty? No puede ser... ¿Estás seguro Zark?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Lo siento, señor. No pude protegerles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El soldado parecía profundamente apenado por lo que él consideraba un fallo en su deber.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueno, Zark, lo más importante es que todos estamos bien. ¿Sabes algo de los dos chicos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No señor. El rubio creo que seguía fuera cuando despegamos, en la otra nave. El moreno estaba en la cabina. Es todo lo que sé.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Tendrían algo que ver? A saber. ¿Habrían despegado sin ellos? Y lo más importante: ¿hacia dónde se dirigían?.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La luz se encendió, dañando los ojos de Mart, aumentando su malestar. Cinty entró en la habitación con una sonrisa de satisfacción en su cara. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Ha dormido bien, general Werx?. ¿Y usted, sargento?. ¿La ministra no nos honra con su tiempo todavía? No hay prisa, el viaje es largo, pronto despertará y tendremos tiempo de charlar todos tranquilamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Cinty, ¿qué significa esto?.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Significa, general, que hoy me he ganado el pan durante unos meses. Entre su recompensa y la de su hija, me llevaré un buen pellizco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿La de mi hija? No hay ninguna recompensa por mi hija. Y si se refiere a un rescate, la junta gestora no pagará ni un crédito por Yude.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, sí, lo sé. No es al gobierno a quien pienso venderla. Para algunas organizaciones terroristas, una ministra caída en desgracia... sigue siendo una ministra. Y más para las facciones opuestas a la suya, general.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Yo no soy un terrorista! ¡Yo sólo quiero lo mejor para mi patria, aunque para ello tenga que derrocar a la fuerza a este gobierno corrupto!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿"Patria"? Que concepto tan anticuado para estos tiempos de permanente emigración. Pero sí, tal vez "patriota" sería un concepto adecuado para definir a alguien tan chapado a la antigua como usted. Sin embargo, yo lo definiría como "lucrativo". Tiene muchos enemigos, general, no solo el gobierno. Se había escondido muy bien, pero se sorprendería de lo rápido que lo encontramos cuando empezó a ofrecer este "trabajillo" de cantina en cantina. Un simple cambio de nombre no suele ser suficiente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sin tan solo se trata de dinero, tal vez podamos llegar a un acuerdo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty se carcajeó, burlona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Mira, viejo, sé que no tienes un triste crédito. Sé que casi todos tus apoyos te han abandonado. Sé que este secuestro absurdo era tu última oportunidad de salvar a tu hija y recuperar tu credibilidad. No tienes nada. Al menos, nada que pueda interesarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty se giró para marcharse, mientras Mart se dejaba vencer por el dolor. Hacía tiempo que nadie se dirigía a él con su verdadero nombre. No desde que el general Werx, el héroe de guerra, había caído en desgracia, pasando a ser considerado un sujeto subversivo, culpable de corromper a la juventud. Desde que había tenido que esconderse y convertirse en Mart, el borracho. Desde que todos le habían vuelto la espalda. Incluso su hija. Bueno, todos menos Zark. Otra oleada de dolor taladró su cabeza. Maldito somnífero. Tuvo un último pensamiento antes de que Cinty saliera de la habitación..&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué hay de los dos chicos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No lo sé, y tampoco me importa demasiado. Una pena por el rubito. Habría sido un buen momento para tener un socio. Es un chico muy capaz, no sé si me entiendes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty le guiño el ojo a Mart y salió de la habitación sonriendo. Posiblemente los dos chicos ya estarían muertos. Seguiría examinando la Nagash. Parecía que además de las recompensas, ganaría una bonita nave, repleta de combustible. Todo iba perfectamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;****************************************************************************&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal corrió los 10 metros más rápidos de su vida. En apenas un par de zancadas recorrió la distancia que le separaba de Wilson, que le cubría protegiéndose tras el escudo de la nave.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Buf!, esta ya está mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Mierda. Dap, ¡¡CORRE!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wilson enfundó la pistola y corrió hacia la escalerilla que daba acceso a la cabina de la nave. Dapal, confuso, se dispuso a seguirle, pero necesitó escuchar el primer disparo para darse cuenta de lo que pasaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tanques. El proyectil atravesó el escudo como si fuera mantequilla, golpeando en un costado de la nave. Dapal se tambaleó por la onda expansiva, siguió corriendo, cayó, se levantó y volvió a caer, aún aturdido. Por fin consiguió aferrarse a la base de la escotilla, encontrando una referencia fija que le permitiese recobrar el equilibrio. Wilson, ya arriba, le ayudó a subir, izándole como había hecho él con el viejo Mart hacía tan solo unas horas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Venga, Dap, necesito que eches a volar este cascarón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- S...sí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal se acomodó en el puesto de piloto, mientras Wilson se dejaba caer a su lado. Buscó instintivamente el cinturón, pero no lo encontró. Esa no era su nave. Esos no eran sus botones, ni sus pantallas, ni sus sensores. Encontró por fin el cinturón y se lo ajustó. Respiró hondo. Tenía que...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Otra explosión hizo temblar el suelo bajo sus pies. Wilson salió despedido y soltó una maldición. Volvió al asiento y buscó él también el cinturón de seguridad. No estaban en una nave pesada, no resistiría mucho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal siguió impasible, estudiando los botones. Hacía tiempo que no pilotaba un carguero grande como ese, pero en otros tiempos aquello era pan comido para él. Cerró los ojos, dejando que sus recuerdos afloraran. Carguero grande, 3 pasos. Paso 1, encender motores, el botón azul a la altura de su mano izquierda. Paso 2, fijar coordenadas, en el display central, para que pudieran hacerlo tanto el piloto como el copiloto. Paso 3, despegar, presionar el botón de OK en el display. Abrió los ojos, satisfecho, y reprodujo las operaciones a toda velocidad, como si pilotase esa nave a diario. Insertó las coordenadas del planeta contiguo. No sabía cuánto deuterio les quedaba, pero hasta ahí llegarían seguro. Presionó el botón de OK, agarrándose al asiento para soportar mejor la acelaración. Un mensaje rojo apareció en el display:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;La Central de Computación no dispone de ordenadores disponibles para gestionar su escuadrón. Por favor, inténtelo más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Bueno, para los que no jugaran al Ogame, explicar que, en el juego, cada imperio tiene un número limitado de escuadrones que puede mover al mismo tiempo (aumentable desarrollando Tecnología de Computación), xq se supone que cada vuelo es controlado por unos ordenadores, y se dispone de una potencia de cálculo &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;limitada&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;. Era algo realmente muy molesto :P&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115766512271356827?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115766512271356827/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115766512271356827' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115766512271356827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115766512271356827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/09/la-ley-del-deuterio-captulo-7-cartas.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 7. Cartas boca arriba'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115689707025324593</id><published>2006-08-30T00:34:00.000+02:00</published><updated>2007-08-06T15:51:45.369+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 6. Despegue</title><content type='html'>Aquí tenéis el efecto de otra noche perdida sin currar una mierda. Mañana trabajo, por mis huevos. Creo que me quedó algo corto, y casi no se avanza nada, pero al menos me ha servido para tener algo claro lo que va a pasar en los próximos capítulos, mientras sigo manteniendo los interrogantes. Qué bien me lo paso :).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una manguera transportaba el deuterio entre ambas naves. Dapal permanecía en la cabina de la Nagash, mientras Wilson esperaba en la nave de Yude a que el contador de combustible descendiese a cero. El resto de la tripulación descansaba de las emociones del día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Como marcha eso, Wil?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Aún queda un poco. A donde fuera que se dirigían, debía de estar bastante lejos. Conseguiremos un buen pico de deuterio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Vaya, pues al precio al que está es bien raro encontrar una nave con el depósito casi lleno. Bien, bien, parece que las cosas se nos ponen un poco de cara. Ya tocaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí, en cuanto cobremos el trabajo, con todo este combustible, deberíamos poder cruzar al menos una galaxia. Una más y ya estaríamos. ¿Quién lo diría hace unos meses, eh?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cada uno en su nave, sonrieron. Sí, habían pasado por algunas dificultades, estaba bien tener una buena racha de vez en cuando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wil, ¿qué piensas de nuestros invitados?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueno, el viejo me cabrea, ya lo sabes. Su hijita, así de primeras, me parece un poco mojigata, es una pena que su padre no me deje acercarme a ella, podría ser divertido. Al tipo callado hay que agradecerle que al menos no molesta, y si es verdad que es militar, hasta es posible que nos sea de alguna ayuda. Y Cinty... bueno, he de reconocer que me ha sorprendido gratamente. Y mira que al principio sólo pensé en ella como 50 créditos y una noche agradable, pero hasta no me importaría que se viniese con nosotros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Te refieres a su forma de disparar?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí, bueno, a eso y a su forma de entrar en la nave. Sigilosa. Para estar tan asustada casi ni me doy cuenta cuando se nos coló.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Cómo que casi? Osea que...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí, bueno, ya sabes como eres, si te digo en tierra que se nos subió la camarera, la tiras por la trampilla, haya los disparos que haya, así que tuve que darle una oportunidad de que se escondiera y esperar a que despegásemos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Si es que me lo imaginaba... Vamos, que mañana a esta hora el viejo Mart te deberá 50 créditos, ¿no?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueeeeeno...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jejeje, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿"Bueeeno" qué? ¿qué hiciste ahora?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Sabes cuándo tú y el viejo escondíais los cadáveres y la princesita y el guardaespaldas recogían su equipaje?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Jajaja, ¡por eso tardasteis tanto en traer la nave!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ambos compañeros rieron alegremente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Pero si quieres te la dejo, ¡eh!. Es que te veo que necesitas un empujón, Dap, y te aseguro que la chica merece la pena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Deja, anda, deja. Ya sé como son tus empujones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Boh, si es fácil! Mira, le digo que sí, que me gusta mucho, y que pasé un rato maravilloso con ella, pero que me he fijado en cómo la miras, y le cuento la de lo mucho que te aprecio y todo eso, y que no quiero estropearlo o algo así. Luego, con que tú le digas cuatro cosas bonitas...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Pero si no la miro de ninguna manera!&lt;br /&gt;- Yo lo sé, tú lo sabes, pero ella no sabe la carita de enamorado con la que la miras cuando no te ve.&lt;br /&gt;- Vamos, como la mira Mart, ¿no? Así que es todo por hundir al viejo, ¿no?. Maldito manipulador...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Aunque... espera, ¿no será que prefieres ser el príncipe azul de la princesita?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Con esa? ¡Venga, hombre! ¡Ni en broma!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal se alegró de que a través del comunicador Wilson no pudiese ver cómo se ponía rojo. Era una pena que Yude hablara. Cuando simplemente estaba callada sonriendo era tan...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La siguiente repuesta de Wilson llegó a través del comunicador acompañada de un estruendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Hey! ¿Qué demonios? ¡Dap, me están disparando! Tenía que haber activado ese maldito escudo antes...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué? ¿Nos disparan otra vez? Wil, sal de ahí. Tenemos que soltar la manguera. El deuterio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los depósitos de las naves estaban protegidos con gruesas capas metálicas, pero si acertaban al conducto de plástico que los unía, todos formarían parte de unos bonitos fuegos artificiales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ambos jóvenes salieron a toda velocidad de sus respectivas cabinas, envueltos en los destellos azulados provocados por los impactos de los disparos en los escudos. Dapal buscó con la mirada el origen del fuego mientras corría hacia la boca del depósito de su nave. Wilson ya casi había desenganchado su lado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wil, hay al menos cuatro. Dos tras aquellos ladrillos y otros dos en aquellas dos grúas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Cinco. Hay otro entre aquellos palés.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal se giró hacia donde le indicaba, a tiempo de ver como un hombre se levantaba y encajaba en pleno rostro el disparo de Wilson.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueno, ahora sólo cuatro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal terminó de desenganchar la manguera. Bien, lo más grave se había evitado. En el entorno de las naves estaban seguros, protegidos por el perímetro de los escudos. Con tal de sacar mínimamente el arma para disparar, como acababa de hacer Wilson, podrían defenderse sin demasiados apuros del asalto. Mientras no trajesen artillería más pesada que simples armas de mano estarían a salvo. Dapal acertó a uno de los de las grúas. En la situación en la que estaban era fácil, tenían tiempo de sobra para apuntar sin temer los disparos ajenos. Ya sólo quedaban tres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wil, a la de tres, corre hacia aquí. Yo te cubriré.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Esto... Dap, creo que va a ser mejor que sea yo quien te cubra a ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Pero qué dices...?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wilson señaló a su espalda. Dapal se giró para ver, atónito, como la Nagash despegaba, dejándolos en tierra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.elporvenir.com.mx/upload/foto/6/1/6/Revisan%20el%20Discovery%20para%20determinar%20si%20se%20da%C3%B1%C3%B3%20en%20despegue.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 216px; height: 317px;" src="http://www.elporvenir.com.mx/upload/foto/6/1/6/Revisan%20el%20Discovery%20para%20determinar%20si%20se%20da%C3%B1%C3%B3%20en%20despegue.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115689707025324593?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115689707025324593/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115689707025324593' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115689707025324593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115689707025324593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-ley-del-deuterio-captulo-6-despegue.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 6. Despegue'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115674286711931943</id><published>2006-08-28T05:24:00.000+02:00</published><updated>2006-09-06T02:31:34.996+02:00</updated><title type='text'>La leyenda de Blaorith. Capítulo 2, parte 2: el surtidor de sangre.</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El instinto cazador se desperezó en su interior mientras trataba de encontrar nuevas pistas que lo llevasen a una nueva presa. De nuevo encontró un rastro practicamente igual al primero que había seguido. Más orcos; se estaba cansando ya de los malditos orcos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Primero Graktaf para probar sus habilidades días después de encontrarlo lo había enfrentado a sucios esclavos orcos.  Más tarde lo había obligado a participar con su equipo de batidores en una incursión a la superficie para capturar a los miembros utilizables de una tribu de orcos; a todos aquellos por encima o por debajo de la edad de procrear, o que presentaran síntomas de alguna enfermedad habían sido eliminado. La razón era simple y lógica; Graktaf tenía planes a largo plazo. Si conseguía educar convenientemente a los orcos desde su nacimiento obtendría unos esclavos que valdrían diez veces el precio de los actuales. Por eso sólo quería ejemplares en buenas condiciones y en edad de procrear; el resto debían morir ya que no quería dejar testigos. Y la mayor parte del trabajo sucio había recaído en Blaorith.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Le gustaba pelear con orcos, sentir cómo su espada atravesaba limpiamente su carne era una sensación maravillosa, y más con estos brutos que siempre acababan por dejar descubiertos puntos vitales. Sin embargo en las últimas semanas se había cansado de ellos; estaba bien eliminar a unos cuantos pero llevaba demasiados encima y empezaba a aburrirse. Se había animado con la noticia de que en la competición habría diferentes tipos de criaturas; pero hasta ahora se había encontrado con tres orcos y ahora seguía el rastro de otros tantos. No era justo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mientras se deslizaba de caverna en caverna meditaba sobre cómo impresionar a los espectadores en la nueva batalla que se avecinaba; ya había demostrado que sabía luchar en la oscuridad y que conocía varios métodos de tortura. Quizás esta vez simplemente se plantaría delante de los orcos y los exterminaría rapidamente. La eficacia y la eficiencia eran cualidades que los drows tenían en muy alta estima. Sí, eso haría. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sin embargo una sensación que recordaba haber notado en otra ocasión lo obligó a avanzar con más cautela y aguzando más los sentidos; era una sensación parecida a la ansiedad, pero sin llegar a producir los odiosos síntomas de la misma. La última vez había sido mientras investigaba con otros siervos de Graktaf el camino que tomaría la caravana de esclavos. Instantes después de sentirla un enorme gusano había surgido bajo los pies de la patrulla devorando a varios de sus compañeros. Así que hasta el momento todas las veces que lo había avisado (una vez) había pasado algo peligroso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Finalmente alcanzó una cueva donde convergían varios caminos; en el centro había ocho orcos sentados entorno a una hoguera que todavía ardía; pero estaban muertos. Se acercó a examinarlos y vio que todos tenía un pequeño agujero en sus cuellos; el que dejaban los dardos envenenados de los drows. Lamentó no haber llegado antes y perderse la fiesta. Sin embargo continuaba acosándolo esa sensación tan desagradable. Un silbido lo puso sobre alerta y consiguió apartarse lo suficiente para que el dardo que apuntaba a su espalda pasase sin rozarlo. Se dio la vuelta y a unos diez metros vio a uno de sus compañeros de encierro con la ballesta alzada. Lo recordaba, lo había visto la primera noche cuando se había levantado a vengarse de las chanzas; estaba estudiando un libro que parecía ser de hechizos, de hecho había notado la magia que irradiaba el volumen. Estaba claro que se enfrentaba a un hechicero; llevó la mano a la empuñadura de su espada cuando el agresor comenzó a utilizar el lenguaje manual de los drows. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Vaya, lo siento. Te confundí con un orco cuando vi esa enorme espada a tu espalda. Mi intención era matar a un orco. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith sonrió a pesar de la sensación que notaba dentro de sí y le contestó sin soltar su arma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No te preocupes, la intención es lo que cuenta. ¿Hiciste tú eso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, sí, impresionante, ¿verdad? No se dieron cuenta de que habían muerto hasta que alcanzaron el infierno. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una vez más Blaorith sonrió a su interlocutor. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tienes que ser muy hábil con la ballesta. Nadie diría que son los disparos de un mago. De hecho todavía no sé por qué no utilizaste tu magia para acabar con ellos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- En la academia no sólo aprendemos artes arcanas. La magia no siempre es la mejor solución. Los que no conocéis el arte no sabéis el esfuerzo que supone lanzar un hechizo. Es incómodo, notas como parte de tu energía desaparece, notas como las palabras desaparecen de tu mente. Aunque no es realmente un incordio hacer magia sí es incómodo, así que siempre es mejor usar otros medios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith se estaba cansando de la burla de ese drow. Sabía que estaba mintiendo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Vaya, pues tendré que hacerme mago para hacerme un experto tirador entonces. No conozco a nadie capaz de efectuar ocho disparos en apenas dos segundos. Pensaba que el tiempo mínimo para recargar una ballesta estaba en un segundo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué quieres decir?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Si los mataste tú a todos disparaste ocho veces. Y todavía no he visto a un solo orco que no se levante cuando ve que sus compañeros mueren uno a uno. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blaorith desenfundó la espada y con un rápido movimiento echó un vistazo a los alrededores. Contó a cuatro drows aparte del mago. Descubiertos, salieron de sus escondites desenfundando sus armas sin hacer el más mínimo ruido. Estaba claro que estaban inmersos en un hechizo de silencio para no delatar su posición; el drow se dio cuenta de que por culpa de luchar con orcos siempre había confiado en su oído hasta ahora. Tendría que hacer caso al resto de los sentidos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los espadachines lo rodearon. Había visto que el que estaba a su espalda llevaba un látigo. Los demás llevaban empuñadas sendas espadas gemelas cada uno. Todos se parecían entre ellos, así que pensó que serían parientes. Supuso que pertenecerían a alguna familia desaparecida y buscarían lo que él, su contratación en otra. Continuó gesticulando con el mago, conteniendo una ira que lo impelía a lanzarse sobre él y arrancarle las vísceras. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué significa esto? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ríndete. Si lo haces te daremos una muerte rápida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Pensaba que el objetivo de la prueba era demostrar nuestras habilidades.- entrecerró los ojos en un intento de contenerse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Y qué mayor habilidad que la de sorprender al drow que está en boca de todos? Al animal que lleva una espada de orco. Al bastardo de los ojos negros. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nunca en su vida lo habían insultado. Había tenido una infancia privilegiada; incluso sus hermanas o madre lo trataban con respeto a pesar de ser un varón. Había soportado las afrentas del drow esclavista porque no le quedaba otro remedio. Pero esta escoria no tenía derecho a ofenderlo. Con un movimiento fugaz desenvainó la espada y giró en redondo situándola en horizontal para alejar a los guerreros. Todos fueron capaces de ponerse a salvo ya que había tenido que desenfundar su espada antes de realizar el movimiento. El mago parecía divertido; Blaorith juró que le arrancaría esa sonrisa de su cara. El látigo lo golpeó en la espalda. Sin embargo decidió no encararse con él ya que el látigo no lo mataría de un golpe, y las espadas de los tres drows que tenía enfrente y a los lados respectivamente sí, así que enarboló su espada en una postura defensiva. Se dio cuenta de que era una gran desventaja luchar contra oponentes insonorizados cuando estaba rodeado; se apuntaría esa treta para el futuro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gracias a la luz de las brasas observó un destello en su espada; rapidamente movió la mano izquierda a la espalda mientras sujetaba la espada con la otra. El látigo se enrolló alrededor de su brazo. El mago gesticuló burlonamente de nuevo hacia él: "Estúpido, ahora estás atrapado". El drow que tenía a su izquierda trató de aprovechar su flanco descubierto y arremetió con sus armas; Blaorith sonrió y dio un fuerte tirón con su brazo izquierdo; antes de que el drow lo alcanzase su compañero impulsado por el látigo se estrelló con fuerza contra él, cayendo ambos a los pies de Blaorith, uno sobre otro. Rapidamente clavó con fuerza su espada atravesándolos a los dos, y al momento la arrancó de tal forma que el borde aserrado que la misma tenía en su filo interno hizo su trabajo. Ambos drows perecieron al instante mientras sus compañeros observaban aterrados la fugaz y macabra escena; Blaorith con la espada en alto y una mueca en la cara que se podría calificar tanto de terror como de placer, mientras a su izquierda el surtidor en que se habían convertido los cuerpos inertes de los drows iba perdiendo intensidad. El mago fue el que primero recobró la compostura; rapidamente formuló un hechizo. Una bola de fuego se estrelló en el pecho de Blaorith, mientras por su cabeza pasaba el pensamiento de que el mago acababa de matar también a sus compañeros. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aliviado al ver cómo las llamas rodeaban la escena el mago se tranquilizó. Era un buen hechicero, y su bola de fuego era lo suficientemente potente como para acabar con tres miserables drows. Recordó al público, y se dio la vuelta para dirigirse hacia donde sentía que estaban las esferas invisibles que transmitían todo lo que ocurría. Con una sonrisa de triunfo gesticuló hacia las mismas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sus cazas son mías. Ahora llevo cinco drows y ocho orcos, más lo que haya matado ese bruto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sintió un dolor indescriptible encima de su cadera, a la derecha de la columna vertebral. Bajó la mirada llena de angustia y observó el enorme espadón incandescente que asomaba por su barriga. Una fugaz duda se vio disipada para dar paso a otra cuando vio que el cadáver de uno de sus compañeros era arrojado varios metros más adelante. "Así que por eso no lo he oído. No sabía que se me daban tan bien los hechizos de silencio. ¿Cómo habrá sobrevivido al fuego?". La realidad se abrió paso a través del dolor y comenzó a hablar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Por favor, ... ,  ten piedad, ... ,  me rindo, ya me has vencido. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una boca se acercó a su oreja y le susurró "Me planteé que podía tener piedad. He decidido que no la tendré. Pero no te preocupes; la intención es lo que cuenta."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El dolor se volvió insoportable cuando la espada giró sobre su mango destrozándole por dentro, y lo último que escuchó el mago fue el sonido de su propia columna al quebrarse. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, hasta aquí el capítulo de hoy :D:D. Me gustaría que me dijeseis si me estoy dejando llevar demasiado por el sadismo, porque me da la impresión de que a veces soy demasiado gráfico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115674286711931943?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115674286711931943/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115674286711931943' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115674286711931943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115674286711931943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-leyenda-de-blaorith-captulo-2-parte_28.html' title='La leyenda de Blaorith. Capítulo 2, parte 2: el surtidor de sangre.'/><author><name>ismael</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13184708437538265447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_BvraKQVIxG4/SKS6JwqW5qI/AAAAAAAAACw/71dkhhkRcT4/S220/CIMG1152.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115673489644873489</id><published>2006-08-28T05:03:00.000+02:00</published><updated>2006-08-28T05:22:58.126+02:00</updated><title type='text'>La leyenda de Blaorith. Capítulo 2, parte 1: Recuerdos</title><content type='html'>&lt;font&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;Pues continúa la historia, a lo mejor cuelgo la continuación en poco tiempo.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un trabajo bien realizado Blaorith se dispuso a limpiar sus armas en las ropas de los orcos; sabía que en la Antípoda Oscura el más mínimo olor podía delatar su posición. Mientras lo hacía meditaba acerca de lo fácil que había sido la primera prueba que había encontrado; una parte de él se alegraba de que así hubiese sido, sin embargo al mismo tiempo estaba deseando encontrarse con un verdadero desafío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz en su cabeza lo increpó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No pierdas tanto tiempo. Lo has hecho bien, pero si pierdes tanto tiempo limpiando tus armas tras cada enfrentamiento perderás valor. Y no me gusta vender mi mercancía a la baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien le hablaba era Graktaf, el drow que lo había encontrado hacía ya dos meses. Blaorith no recordaba cómo había sido su encuentro, pues en su memoria había una inmensa laguna. Su último recuerdo antes de conocer al elfo oscuro esclavista era de hacía mucho tiempo, no sabía exactamente cuanto. Tendría tan solo ocho años, aunque ya conocía cómo funcionaba la sociedad drow a la perfección y estaba enterado de muchos de los secretos de su familia; por ejemplo, cuando Blaorith había nacido su madre había hecho un sacrificio con su hermano mayor. No sentía ninguna pena o remordimiento por ello, puesto que ni siquiera le había dado tiempo a conocerlo. Y aunque lo hubiese conocido tampoco le habría importado, si había aprendido algo en su hasta el momento corta vida era que en su raza no había cabida para ningún sentimiento afectivo.&lt;br /&gt;Ese día había decidido acercarse a la biblioteca central de su ciudad natal. A pesar de ser sólo un crío se le permitía el acceso casi ilimitado a la misma, al contrario que a muchos de su edad; de esta forma Blaorith podía instruirse en las costumbres de otras razas, lo que según su madre supondría una ventaja cuando fuese mayor sobre el resto de su generación. "Conocerás mejor a tus enemigos, no te guiará ese odio enfermizo de nuestra raza hacia todas las demás, y así no te cegará la rabia a la hora de enfrentarte a ellos". Eso decía su madre; a él no le importaba, mientras otros niños pasaban horas aprendiendo de memoria la historia drow él aprendía lo que quería y cuando quería.&lt;br /&gt;Por el camino veía el respeto, o más bien el miedo en los ojos de la gente con que se cruzaba. Por el emblema de su capa sabían que pertenecía a la casa Sizmad'un, la segunda más poderosa; y por la poblada escolta que llevaba - nada menos que veinte guerreros de élite y un mago - sabían que era alguien importante, el varón primogénito de su casa quizás.&lt;br /&gt;Llegados a su destino había decidido que ese día leería sobre seres sobrenaturales; quizás algún tratado sobre muertos vivientes estaría bien.&lt;br /&gt;Nunca llegó a entrar en la biblioteca; una fuerte sacudida provocó que cayera al suelo y perdiese el conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su siguiente recuerdo fue abrir los ojos y sentir que le dolía todo el cuerpo; de alguna forma sabía que habían pasado varios años, que ya no era un niño. Se encontraba en una especie de carro; el drow que luego conocería como Graktaf lo estaba observando con el ceño fruncido. No tenía ningún rasgo físico destacable, pero llevaba una túnica conocida en su ciudad, la del gremio de esclavistas. Parecía mayor, aunque su cara no tenía ningún surco debido a la edad sí tenía varias cicatrices; y mientras que en la infraoscuridad los ojos de los drows brillaban en color rojo él sólo tenía uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por fin te has despertado. - no mostró ningún respeto hacia él y eso le extrañó.&lt;br /&gt;- Dime quién eres.&lt;br /&gt;La contestación fue precedida de un golpe en su dolorida cabeza.&lt;br /&gt;- Háblame con respeto, me perteneces.&lt;br /&gt;Blaorith decidió controlar su ira y seguir escuchándolo; en su estado físico no creía poder hacerle frente. Comenzó a hablarle mientras paseaba por la habitación, lanzando miradas furibundas al maltrecho drow&lt;br /&gt;- Cuando me dijeron que había perdido a tres hombres en una simple misión de exploración me enfurecí. Estaban despedazados literalmente. Decidí hacer un barrido en la zona con el resto de mis subordinados y cual sería mi sorpresa cuando te encontramos; otros cuatro habían muerto, y si no llega a ser por los dardos que ya te habían clavado no sé qué sería ahora mismo de nosotros. He perdido a siete de los míos, pero a cambio podré venderte este año por un buen precio en la competición de Doorotia. Me parece justo.-sonrió&lt;br /&gt;- No sabes quien soy.&lt;br /&gt;- No, tienes razón. Habrá tiempo para hablar, por ejemplo para que me cuentes qué antídoto usaste para conseguir que los dardos envenenados te aturdieean en lugar de matarte al instante. Pero como dije habrá tiempo, aún falta un mes para llegar a mi ciudad, y por si no lo habías notado tienes una nueva alhaja - sonrió una vez más, señalando su cuello.&lt;br /&gt;Blaorith se llevó la mano al mismo, y descubrió que llevaba un collar de posesión. A través del tacto sintió que tenía un encantamiento de ligazón, así que sería difícil escapar del esclavista. Sabía que no era imposible imponerse a dichos artefactos, pero en aquel momento no tenía sitio adonde ir, y además por lo que había dicho el drow se dirigían a su ciudad natal; allí daría su merecido aquel pretencioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme avanzaba el viaje Graktaf le había contado lo que había pasado durante todos los años que había estado ausente a cambio de información sobre Blaorith y sus habilidades. La familia del recién llegado ya no existía; al parecer su madre había muerto poco después de su desaparición, y no había sido una muerte natural: sus vísceras se habían encontrado en una parte de su dormitorio y su pellejo en el lado opuesto. Tras esto todas sus hermanas habían querido el poder, así que lo que antaño había sido una poderosa familia se había transformado en cuatro casas de segunda categoría que se encontraban continuamente enfrentadas. Sabedor de esto a Blaorith no le quedó otro remedio que aceptar ser mercancía de Graktaf, ya que no tenía un sitio adonde ir; sólo deseaba ser adoptado por una poderosa familia para poder darle su merecido a ese drow que había tenido la osadía de abofetearlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz resonó de nuevo en su cabeza para sacarlo de su trance.&lt;br /&gt;- Blaorith, te lo advierto, he hablado muy bien de ti, como quede mal delante de los espectadores del evento lo vas a sufrir en tu propio cuerpo. ¡ Encuentra otra presa ya!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guardó sus armas y caminó volviendo a los intricados pasillos de la Infraoscuridad, buscando un nuevo rastro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115673489644873489?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115673489644873489/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115673489644873489' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115673489644873489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115673489644873489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-leyenda-de-blaorith-captulo-2-parte.html' title='La leyenda de Blaorith. Capítulo 2, parte 1: Recuerdos'/><author><name>ismael</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13184708437538265447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_BvraKQVIxG4/SKS6JwqW5qI/AAAAAAAAACw/71dkhhkRcT4/S220/CIMG1152.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115672850699857139</id><published>2006-08-28T02:17:00.000+02:00</published><updated>2007-08-06T15:51:28.852+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 5. Todo en familia</title><content type='html'>Bueno, he aquí el primer capítulo nuevo del blog, ya no copiado de nuestros blogs personales. A ver qué os parece :).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal tardó unos instantes en conseguir cerrar la boca. El supuesto "paquete" que tenían que robar, era una bella joven, tez morena, pelo oscuro como el ébano, y ojos más oscuros aún, como 2 agujeros negros que absorbían todas las miradas que pudiesen posarse sobre ellos. Extrañamente, le resultaba familiar. Y no era el tipo de chica que frecuentase las mismas tabernas que él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mart se acercó a la parte trasera de la furgoneta, y la chica se lanzó a su cuello, abrazándolo, mientras empezaba a sollozar de alegría.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, papá, ¡has venido!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal comenzó a rascarse la cabeza, intentando encuadrar sus confusos pensamientos. ¿Mart le había contratado para secuestrar a su propia hija? Y no es que el viejo quisiese obligar a la chica a acudir a una reunión familiar aunque no fuese navidad, la joven parecía estar esperándolo. ¿Y para qué habían tenido que matar a 8 hombres? ¿Para un reencuentro padre-hija? ¿Quién era el conductor? ¿El abuelo? ¿El tío? ¿Tal vez el marido? Era bastante mayor que la chica, pero cosas peores había visto. ¡Ay!, si tan sólo dejasen de tratarle como un imbécil y le explicasen un poco las cosas...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueno, chicos, esta linda joven es mi hija, Yude, y éste gran hombre es su guardaspaldas personal, además de un viejo camarada, el sargento Zark. El chico es Dapal Molug y esta preciosidad es Cinty. Hay otro chico, lo conoceréis en la nave.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El viejo parecía feliz con el mundo, hasta había mencionado a Wilson sin aparente rencor. La joven apenas les dedicó una leve inclinación de cabeza, mientras el militar se cuadraba como un armario.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;- Los amigos del general son siempre bienvenidos. Es un placer.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿General? Como prosperaba la gente, un día borracho tirado en cualquier cantina, y al día siguiente general de un ejército. Dapal rió para sus adentros. Si ellos supieran a qué se dedicaban Wilson y él hace un tiempo, seguro que también se sorprendían.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueno, "general", tal vez considere oportuno explicar a sus "amigos" un poco en qué consiste todo esto.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El viejo seguía sonriendo, indiferente a su sarcasmo, mirando a su hija como a un tesoro recuperado. Sí, tal vez en la cabeza del viejo todo fuese navidad, Dapal una especie de rey mago trayéndole algún presente y Cinty una virgen María de generoso pecho.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No os interesa. Habéis sido contratados para un servicio, y se os pagará por él. Es todo lo que chusma como vosotros necesita saber.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal se giró impertérrito hacia la voz que le acababa de responder. Después de una par de cantinas, y algunos ojos morados, había aprendido a no responder como el viejo Mart a las provocaciones. Yude, la hija del viejo, le estaba dedicando una mirada impregnada de un claro sentimiento de superioridad, sazonado con ciertas pizcas de repulsión.&lt;br /&gt;La miró de arriba abajo, no con lujuria, sino con curiosidad. Sí, decididamente la conocía de algo. Espera, ¿ese ligero temblor en su mandíbula podría indicar miedo al "despiadado mercenario"? Dapal sonrió y se obligó a mirarla a los ojos evitando pensar en el tiempo que hacía que no yacía con una mujer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ahora mismo tu vida vale para mí y mi socio 5000 créditos. No es tanto dinero. No tientes a tu suerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal comprobó, siempre sin dejar de sonreir, como el temblor de la joven se intensificaba. Súbitamente recordó dónde la había visto antes. Algún pez gordo dentro de la junta gestora que gobernaba actualmente los planetas de la zona. Ministra de algo. En la nave lo consultaría. En los boletines de hologramas no parecía tan joven. Apenas sí tendría su edad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Hey, Dapal, relájate, sólo está un poco alterada, por la tensión del momento, no se lo tengas en cuenta. Yude, hija, estos chicos me han ayudado mucho para llevar a cabo toda la operación, deberías tratarlos con algo más de respeto. ¿Dónde están tus modales?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Mis modales los reservo para la gente que se los merece.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Hija única, ¿verdad?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Eh... sí, Yude es mi única hija, ¿por?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No, por nada...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty soltó una risita. Parecía que la camarera también pensaba que la niña de papá era un poco repelente. Mientras, el guardaespaldas permanecía callado, con la mano en su empuñadura y la vista fija permanentemente en Dapal. Daba igual, no pretendía disparar a la chica, aunque se lo mereciese. Podía aguantar mucho más que eso por 5000 créditos, pero era tan divertido intimidar a los burócratas... Lo que le había sorprendido había sido la reacción del viejo. Hasta parecía haberse puesto de su parte. Tal vez tomase algo más que cervezas, tanta felicidad no era normal... ¿No debería estar con resaca?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal volvió a la realidad y examinó los alrededores. No parecía haber ningún tipo de peligro, pero tampoco parecía prudente quedarse allí mucho tiempo. Había 8 cadáveres a sus pies. Cualquiera que pasase por allí se haría algunas preguntas, y la única explicación creíble era "sí, yo los he matado".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Creo que deberíamos esconder mínimamente los cadáveres y marcharnos en cuanto podamos. Si tenemos tiempo me gustaría transportar el deuterio de la nave de la princesita a la nuestra, pero como no soy suficientemente válido para saber un detalle tan crítico, lo dejo en vuestras manos. Si nos vamos ya, los cuerpos pueden quedarse donde están, no deberíamos necesitar volver, a no ser que su alteza tenga su ajuar ahí dentro.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yude bufó. No parecía haberle gustado su nuevo apodo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí, mi equipaje se encuentra en esa nave, al igual que el de Zark - se volvió hacia su padre -. Asesino, matón, sucio, ladrón, maleducado, pordiosero, papá, has contratado una joya.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Ay! Pues si supieses el resto de mis virtudes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty se carcajeó mientras Dapal levantaba las manos a ambos lados de su cabeza, dando a entender algo muy grande. ¡Ay, las niñas bien!. Si el viejo Mart no se ponía excesivamente  protector, Wilson disfrutaría riéndose de ella. Y además se la haría, vaya que sí. Las niñas bien eran su especialidad.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El joven se dirigió sonriente hacia el cadáver más cercano mientras oía otro bufido a sus espaldas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/40/Dead_german_member_of_Waffen-SS.jpg/200px-Dead_german_member_of_Waffen-SS.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 231px; height: 182px;" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/40/Dead_german_member_of_Waffen-SS.jpg/200px-Dead_german_member_of_Waffen-SS.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115672850699857139?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115672850699857139/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115672850699857139' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115672850699857139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115672850699857139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-ley-del-deuterio-captulo-5-todo-en.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 5. Todo en familia'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115654575261332881</id><published>2006-08-26T00:34:00.000+02:00</published><updated>2007-08-06T15:51:21.877+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 4. El paquete</title><content type='html'>Y ya por último, para acabar el traspaso de historias de mi blog a aquí, el capítulo 4, transcrito sin apenas cambios (soy un poco puntilloso, así que le retoqué un nada :P). No creo que tenga mañana el cap 5 (es q mañana es sábado...), pero si no estoy muy cansado, el domingo a la noche casi fijo q sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cada uno se colocó en el sitio que Mart les había señalado. Dapal echó una ojeada, intentando permanecer oculto. La comitiva se acercaba. En total eran 8 soldados, cada uno en su aerodeslizador unipersonal, tal como Mart había previsto, sin contar con el guardián especial que conducía el transporte más grande, semejante a una furgoneta. Todo como debía ser. Mart aseguraba que, aunque no dispararía a los soldados para no poner en peligro el paquete, el conductor había sido convenientemente untado y estaba de su parte. Esperaba que fuera cierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Se habían repartido los otros 8 soldados entre los 4. Todavía no podía creer que Mart y Wilson estuvieran a favor de que la camarera participase. Una cosa era que tuviese una cara bonita y que en las pruebas de puntería hubiera disparado bastante bien, pero era otra muy distinta que lo fuese a repetir en medio de una batalla real. Por si acaso ya había acordado con Wilson como repartirse los soldados que le tocaban a ella por si fallaba. Teniendo en cuenta que en el plan original sólo figuraban los tres hombres, no debería suponer mucha diferencia, sólo esperaba que, con los nervios, no dañase el paquete, o incluso al guardián. Que te disparen puede ser un buen motivo para cambiar de bando.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mart les repitió por enésima vez a través del comunicador que esperasen a que el objetivo hubiese llegado al punto exacto. El plan empezaba a parecer insultantemente realizable: la plaza del hangar que había reservado el enemigo parecía preparada para sufrir una emboscada. Relativamente nueva, prácticamente incomunicada con el resto de naves estacionadas en la luna, era la única utilizable como resultado de la última ampliación del hangar, detenida a medio construir debido a la falta de fondos. Entre las grúas abandonadas y las montañas de escombros tenían más que suficientes sitios donde ocultarse y obtener una posición ventajosa una vez empezasen los disparos. Eso sin contar con la inestimable ausencia de miradas indiscretas. Dapal supuso que el guardían untado tendría algo que ver, todo era demasiado favorable. Luego aún tenían que llegar hasta el Nagash, su viejo pero incombustible carguero, pero si completaban con éxito la primera fase, eso debería ser sencillo, siempre y cuando el paquete no llamase mucho la atención. No era la primera vez que viajaban con mercancías ilegales, y nunca habían tenido problemas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Echó una última ojeada. Sus dos soldados eran, de los que iban en la vanguardia de la comitiva, los que protegían el flanco derecho. Parecían bastante confiados. Aunque Cinty fallase algún disparo, el factor sorpresa debería darles algunos disparos gratis antes de que estuviesen en condiciones de localizarles y responder con peligro. Intentó no pensar en que el gordito parecía todo un padrazo, y que el más alto tenía la misma cara que solía tener Wilson cuando había quedado con una chica, esa sonrisa bobalicona, mezcla de excitación y felicidad. Eran soldados. Si querían una vida feliz deberían haber escogido otra profesión. Y Dapal quería dormir sin remordimientos esa noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mart hizo la señal. Los cuatro dispararon a un tiempo. Dapal eligió primero al gordito, el blanco más fácil. Un agujero de unos diez centímetros de diámetro apareció donde antes estaba su pulmón derecho. El más alto empezaba a desenfundar cuando recibió el segundo disparo, esta vez en el cuello, volatilizándolo. Perfecto, no había perdido demasiada puntería.&lt;br /&gt;Buscó con la mirada a los soldados de Cinty, y le sorprendió ver que ya estaban muertos en el suelo aun antes de que la cabeza cercenada de su segundo soldado llegase al suelo. Todo había salido a pedir de boca. Ocho soldados abatidos, sin una sola baja. El efecto sorpresa ganaba otra vez, y punto para el viejo Mart. Tendría que reírse menos de él, había hecho de un cuatro contra ocho una pelea fácil.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Venga chicos, todo listo, vamos a por el paquete. Wilson, nos vemos en la nave.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Parecía que Mart les empezaba a tomar un poco en serio. En las últimas 2 horas sólo había escuchado 3 "rubitos" y 8 "niñatos" contra 4 "Wilsons" y 5 "Dapals", "niñato" arriba, "niñato" abajo.&lt;br /&gt;Dapal avanzó hacia el transporte, de donde salía el conductor con las manos en alto. Como estaba acordado, Wilson se dirigió correteando hacia la Nagash para ponerla a punto y poder salir zumbando si se presentaba algún problema por el camino y Dapal examinó los restos de los soldados. Los muertos no necesitaban dinero, y él sí. Wilson, como siempre, hacía gala de su puntería, un acierto en un ojo, otro a la altura de la nariz. El viejo Mart había necesitado tres tiros para acabar su parte, pero tampoco había tenido mayores problemas. Lo que no esperaba era lo de los otros dos cadáveres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- He tenido algo de suerte, pero creo que no lo he hecho tan mal, ¿no?. A ver si la próxima vez no te opones a que participe.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinty le sonreía con picardía. Dapal se obligó a colocar una sonrisa forzada en sus labios, pero esos dos agujeros entre ceja y ceja de los dos soldados muertos no era algo que se pudiera considerar gracioso. Ya no sólo era que la imagen de dos cabezas perfectamente agujereadas no fuese un espectáculo cómico, sino que sumándole sendos agujeros atravesando sendos corazones el resultado era... inquietante.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Supongo que ya no podré objetar nada. ¿Dónde has aprendido a disparar así?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bueno, ya sabes, una chica tiene que aprender a defenderse... He disparado dos veces a cada uno para asegurarme. No quería que perdierais vuestro tiempo cubriéndome.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Seguía sonriendo llena de orgullo, como una chiquilla que ha sacado una buena nota en el colegio.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bien... buen trabajo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Defenderse?, eso era... un asesinato, digno del mejor profesional. Había realizado cuatros disparos en el tiempo que Dapal hacía dos, y no se consideraba mal tirador. ¿Esa era la chica indefensa que se suponía que habían rescatado esa misma tarde? Joder, la próxima vez ella tendría que cubrirle a él. Esta chica era tan buena como Wilson, o incluso mejor. Quién sabe, quizá después de todo hubiera reunido un equipo bastante competente.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Anda, ¿y estos dos?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La voz de sorpresa de Cinty sacó a Dapal de su ensimismamiento. Mart sonreía y abrazaba al conductor con la camaradería de dos viejos compañeros de armas que se reencuentran tras mucho tiempo. ¿Qué diablos pasaba aquí? Se acercó a la parte trasera de la furgoneta, para inspeccionar el tan manido paquete. Abrió la portezuela, y lo que vio no pudo menos que sorprenderle, como tantas cosas ya a lo largó del día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ni armas, ni drogas, ni sustancias radioactivas ilegales, ni nada que se le pareciese. Esta vez ni Wilson ni él ganaban la apuesta.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Quién eres tú? ¿Vienes con Mart?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El paquete hablaba.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.skyasu.com.py/skypostal/img/paquete.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.skyasu.com.py/skypostal/img/paquete.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115654575261332881?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115654575261332881/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115654575261332881' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115654575261332881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115654575261332881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-ley-del-deuterio-captulo-4-el.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 4. El paquete'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115654478896032938</id><published>2006-08-26T00:18:00.000+02:00</published><updated>2007-08-06T15:51:12.004+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 3. El polizón.</title><content type='html'>Bueno, aquí está el capítulo 3, después de sufrir algunas ligeras modificaciones. Fue un intento de meterme en la cabeza de otros personajes además de Dapal, pero me gusta como cabeza pensante, así que lo retoqué un poquito pa que quedase coherento con el resto de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal miró a Mart con cara de pocos amigos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué demonios significa esto? ¿Quién nos perseguía?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mart parecía realmente sorprendido. Blanco como el papel, parecía intentar asimilar lo que acababa de ocurrir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Maldito viejo, ¿estás con nosotros? Hoooooola.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No sé quién nos persigue. Y créeme, me gustaría saberlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- A ver, doy por supuesto que lo que estamos haciendo no es tan legal como andar en bicicleta, pero no crees que mantener informado a tu equipo sería...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Escucha niñato, no me trates como a un vulgar ladronzuelo.- Una vez más, el viejo dirigió la mano a su arma, pero resistió el impulso de desenfundar. - No me gusta vuestra forma de hablar. Deberíais aprender un poco de educación y de respeto. Tengo matado a gente mucho más válida que tú por menos que eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No puedo respetar a quien me miente descaradamente, cuando además perjudica claramente a sus intereses. Si sé que nos van a disparar puedo reaccionar mucho más rápido, pensar al ternativas, cosas así. Si simplemente paso por un sitio alegremente y me disparan, pues hombre, lo normal es que me maten, y no sé tú, pero yo es algo que intento evitar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ya te he dicho que no sé quién nos acaba de disparar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal le ignoró. No parecía que fuese a sacar nada en claro por el momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Salieron de la atmósfera del planeta y no encontraron ni una sola nave preparada para atacarles. Dapal seguía revisando todos los sensores, escamado, incluso intentó el contacto visual, sin resultado. No había moros en la costa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Pues parece que al final no nos estaban esperando. ¿Entonces? Esto no tiene sentido... ¿A qué vino eso? Supongo que no nos queda más que seguir hacia la luna, según el plan previsto. Con un poco de suerte nos quedará algo de munición para cuando tengamos que escapar. Viejo, siéntate en tu sitio y agárrate bien, aún puede pasar cualquier...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¡Caramba, esto sí que es una sorpresa!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La voz permanentemente jovial de Wilson sorprendió a los dos hombres en la cabina. Se miraron intrigados y se dirigieron a la parte superior de la nave, donde estaba el puesto de artillería. Dapal iba delante, y cuando llegó a la puerta de daba al cubículo desde donde llegaba la voz de Wilson, se paró, se llevó la mano a la cabeza y exhaló un profundo suspiro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Lo que me faltaba...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mart se situó detrás de Dapal, y observó por encima del hombro del joven. Allí estaba, radiante como siempre, pese a las lágrimas que caían por sus momentáneamente pálidas mejillas, la niña de sus ojos, Cinty, la camarera de la cantina en la que habían estado aquella tarde. Mierda, y abrazada a ese cabrón rubio...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Cinty, ¿qué haces aquí?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Mart? ¿Eres tú Mart, qué haces aquí?, ¡oh, Mart! Se levantó y corrió hacia él, abrazándolo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal, seguía murmurando, absorto en alguna suerte de diálogo con la mano sobre la que reposaba su cabeza:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Un inconsciente que sólo piensa en meterla, un borracho con tendencias psicópatas, y una rubia cuyas mayores habilidades parecen ser... ¿llorar y pechos prominentes?. ¿A dónde voy yo con esto...?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Con la chica abrazada a él, Mart le dedicó una mirada de triunfo a un Wilson que seguía sonriendo despreocupadamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Cinty, pero qué te ha pasado, ¡estás llena de sangre! Este chaval no habrá...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No, no, Mart, no ha sido él, oh, ha sido tan terrible...- rompió nuevamente a llorar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No te preocupes, querida, ahora estás a salvo. Estando yo aquí, nadie te hará daño. ¿Pero qué haces aquí?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Es que... - entre un mar de lágrimas, con la respiración entrecortada, apenas era capaz de hablar- corrí, y le vi entrar aquí... pero no sabía... y me escondí... pero no quiero ser una molestia...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tú nunca eres una molestia, Cinty, pero cuéntamelo todo desde el principio...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí, el principio - la chica estaba visiblemente afectada.- Fue cuando salí a tirar la basura... de la taberna. Un... un señor, salió detrás, y me siguió... y... y ... intentó... intentó... propasarse... y yo... yo saqué el cuchillo que me había regalado papá... y... y... le corté su... su... eso. Le corté su... pene.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los tres hombres sintieron como un escalofrío recorría su espalda. Ese desgraciado ya no intentaría volver a violar a nadie. La chica seguía con su historia por duplicado:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Después... después... eché a correr. Corrí mucho. Y no sé cómo llegué aquí... llegué y le vi - señaló al chico rubio- le vi entrar... en la nave, ese chico tan... tan... amable, tan amable antes en la taberna, y me dije, ese chico tan amable tiene que ser bueno... y protegerme... y eso... y le seguí, y entré en la nave... pero luego pensé, Cint, tú eres tonta, es un desconocido, y tú no eres más que una molestia para ese chico tan amable, y como no quería ser una molestia... y me escondí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Poco a poco iba recobrando el color, de hecho parecía ruborizarse ligeramente cada vez que levantaba la vista hacia Wilson.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- La descubrí porque la escuché llorar. Estaba escondida en una caja vacía de munición. Un gran sitio para guardar cosas que no queramos que encuentre nadie, por cierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Tú tienes algo que ver con que nos hayan disparado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal parecía recuperar el control de la situación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Esto, yo, lo siento, no quiero ser una molestia, de verdad, espero que nadie haya resultado herido. El.. el señor, tenía varios amigos... sí, igual fue eso, tal vez... tal vez me siguieran, y me vieran meterme en la nave... yo... no quiero causar problemas, de verdad. Pero no quiero volver allí. Quiero marcharme de ese sucio planeta. Llevo tiempo hablándolo con mi padre, y creo que es un buen momento. Estarán esperándome, y acabarán lo que empezó su amigo... Por favor... No quiero volver... Por favor...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal intentó no mirar la suplicante cara de la chica y se dirigió hacia Mart y Wilson.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué hacemos con ella?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Se queda con nosotros, ¡por supuesto!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La respuesta de los otros dos llegó al unísono. Por una vez, estuvieron de acuerdo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Y encima el inconsciente y el borracho van a matarse por ver quién se tira a la rubia... Perfecto...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal no pudo evitar fijarse en la cara de preocupación del viejo cada vez que la chica no miraba. Parecía que la explicación de los disparos tampoco le había dejado satisfecho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cada cosa a su tiempo, lo primero era llegar a la luna. Si esos dos no se mataban antes, claro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.milton.arachsys.com/nj71/img/Toffee/stowaway.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.milton.arachsys.com/nj71/img/Toffee/stowaway.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115654478896032938?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115654478896032938/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115654478896032938' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115654478896032938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115654478896032938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-ley-del-deuterio-captulo-3-el.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 3. El polizón.'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115645002412333912</id><published>2006-08-24T22:05:00.000+02:00</published><updated>2006-08-24T22:07:04.136+02:00</updated><title type='text'>La toma de K'urzhal: Parte 1</title><content type='html'>Rescatado directamente de mi blog:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Llevaban disparando tantas horas que apenas sentían las manos. El grito de “munición” era tan frecuente a su alrededor, que los artilleros simplemente tenían que recorrer la trinchera una y otra vez, dejando cartuchos al lado de cada unidad. Horas disparando, incontables horas, y todavía no habían sufrido ni una baja. Sin embargo, habían matado cientos, o incluso miles, de zerlings. Pero aquello no tenía fin. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era muy importante que cada uno de los soldados de la trinchera cumpliera perfectamente su trabajo: con tal de que uno solo dejase de disparar, o incluso con que sólo bajara el ritmo, la Colmena lo sabría, y el enemigo abriría una brecha en sus líneas. Por ahora todo estaba funcionando: los marines seguían disparando, estimulados por la adrenalina que fluía por su organismo, que los mantenía disparando mientras dañaba cada vez más sus corazones, e incluso su cerebro. Los médicos, que recorrían tanto o más la trinchera que los artilleros, lo sabían, y trataban por todos los medios de mitigar ese daño que sabían irreparable. Pero nadie dudaba de la necesidad de ese sacrificio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro lugar, la Supermente analizaba la información que le llegaba. Sus razonamientos no se asemejaban en nada a los pensamientos humanos: consistían mayoritariamente en imágenes, más o menos inconexas, que representaban la batalla, la trinchera, y la enorme cantidad de zerlings, sujetos a la voluntad de la Colmena, que estaban siendo enviados a desgastar a los Terran. El más capacitado de los humanos, si pudiera compartir el conocimiento de la Supermente Zerg, se volvería loco al instante, tal era la velocidad de la información que procesaba. Cada uno de los sentimientos individuales de cada zerling enviado a morir era analizado por la Supermente, en busca de la pista que permitiera abrir una brecha, e invadir K'urzhal. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;¡Había tanques!&lt;/span&gt; La Supermente se dio cuenta de eso de un modo instintivo, casi inmediato, en el momento que percibió la muerte simultánea de varias de sus crías. En ese momento, dirigió su voluntad hacia unos seres que esperaban sus órdenes. Y varios centenares de guardianes y lurkers comenzaron a tomar posiciones tras los zerlings.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trinchera estaba cada vez más agotada, y recibió la llegada de los tanques como una bendición del cielo: por primera vez en varias horas los marines empezaron a disminuir el ritmo de sus ráfagas, lo que permitió también a médicos y artilleros descansar mínimamente: los zerlings seguían llegando, y habían contestado a la aparición de los tanques con un incremento en su ya endiablada velocidad. Pero la situación estaba mejor que antes, por más que distaba mucho de ser favorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche caía, y los tanques se guiaban ahora por enormes focos dirigidos al campo de batalla. De nuevo los marines tuvieron que esforzarse al máximo: aun con los focos, la visibilidad era mala, y no podían permitirse ningún susto. Entonces, empezó a pasar....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suelo se abrió, y varios de los marines y un tanque fueron atravesados por alguna clase de aguijón o espina. Era zerg, pero ninguno de los presentes sabía qué era. Un tanque disparó al punto donde aquella cosa había aniquilado a los marines, pero lejos de conseguir nada, hirió gravemente a los soldados llegados a cubrir a su compañero caído, obligando a los médicos a emplearse al límite. Y para acabar de complicar la situación, uno a uno, los focos fueron destruidos. Al mismo tiempo que la oscuridad cubría la trinchera – exceptuando las débiles linternas acopladas a los fusiles de asalto –, la enorme masa zerling pareció desaparecer. Todo quedó en silencio, salvando el débil murmullo de los marines. Si el miedo fuese un olor, en aquel momento aquello apestaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda la Colmena recibió el mismo estímulo, y cada miembro liberó sustancias químicas que le hizo alcanzar un estado próximo a la euforia. La Supermente estaba haciendo su particular regalo a las crías que ahora desempeñarían un importante papel. A continuación transmitió varias imágenes a toda la Colmena: en la primera secuencia, se veía un hidralisco en una especie de jaula, sobre el que se abría fuego sin piedad, reduciéndolo a una masa viscosa y humeante. Percibió una sensación de odio de cada una de sus crías, y les transmitió la siguiente secuencia de imágenes. Eran marines heridos, mutilados, descuartizados, con expresiones de intenso dolor y terror. La Colmena quería sangre, y la Supermente había sabido crear el estado de ánimo necesario para el asalto final. A su deseo, el episodio aislado en el que el lurker – puesto que había sido un lurker – había matado a varios marines y destruido un tanque, se reproduciría a lo largo de la trinchera, convirtiéndose en la agonía de la última línea de defensa de K'urzhal. Desconectando su mente de la Colmena lo suficiente como para no transmitir sus sensaciones, pero sin por ello desligar a sus crías de su voluntad, una imagen, y una sensación próxima al miedo pasó por la Supermente: el aire, donde todavía era vulnerable la Colmena.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115645002412333912?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115645002412333912/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115645002412333912' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115645002412333912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115645002412333912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-toma-de-kurzhal-parte-1.html' title='La toma de K&apos;urzhal: Parte 1'/><author><name>Simón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13222154977525668224</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115638328894907047</id><published>2006-08-24T03:28:00.000+02:00</published><updated>2007-08-06T15:51:02.716+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 2. Complicaciones</title><content type='html'>Pues nada, sin más cháchara, el capítulo 2 de Dapal y Wilson. Mañana pongo el 3 y 4, y a ver si pasado mañana tengo escrito el 5 :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pese a las quejas de Wilson se fueron rápidamente de la taberna. Lo harían esa noche, no había tiempo para camareras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No estoy motivado para el trabajo. Nos van a liquidar, ¿no podíais al menos permitirme una última alegría?. La tenía en el bote...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿A la hija del tabernero? No sueñes con ello, rubito. Esa chica es mía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué nos apostamos? ¿10 créditos? ¿Tal vez 20?, ya que estás tan seguro...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No quiero robarte, chaval.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿50 créditos? Venga, considéralo un regalo de mi parte. Me has caído bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal se exasperó.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wil, déjale en paz, no es el momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Dap... creo que necesitas una mujer. Urgentemente. La sangre está abandonando tu cuerpo. Marty, tú seguro que aún tienes lo que hay que tener...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Firmo esos 50 créditos. Me vendrán bien para pagar mi cuenta en la taberna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal suspiró. Tendrían que llegar al hangar rápido, antes de que Wilson le robara al viejo hasta los calzones. No es que le importara, pero al viejo tendría que quedarle lo suficiente para pagarles a los dos, no sólo a Wilson. A Wilson no le solía durar el dinero lo suficiente como para comprar deuterio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wil, adelántate y vete revisando la nave, tenemos que salir pronto. Yo discutiré con Mart nuestros emolumentos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ok, Dap, no tardéis mucho. Pero creo que deberías dejarme negociar a mí. La falta de sexo te está reblandeciendo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Pero tú revisas la nave mucho más rápido, venga, apúrate.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wilson se marchó correteando. Ese Dapal, siempre igual, cuando se lo empezaba a pasar bien...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal se giró hacia Mart.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Mira, Mart, sé que no tienes dinero ni para pagar cervezas, así que lo me intriga ahora es saber cómo piensas pagarnos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- A la entrega del paquete se nos pagará. Con ese dinero cobraréis vuestra parte, hasta el último crédito.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Un paquete que supongo que no me dirás qué contiene.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No necesitas saberlo. Ese es el trato, y lo habéis aceptado. Te he contado el plan, ahora no puedes abandonar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El viejo se paró y desenfundó de nuevo, apuntando al joven con la pistola. Aún estaba algo ebrio.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Un día te vas a hacer daño con eso. Aquí nadie abandona nada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal siguió andando. No le gustaba, pero tendría que arriesgarse. Nadie más les quería contratar. La economía iba tan mal que hasta los trabajos suicidas estaban copados. Había escuchado la palabra niñato 17 veces esa semana, y eso que era él y no Wilson, que tenía aún más cara de niño, quién hacía las negociaciones. Se estaba ganando una reputación como piloto, pero nadie se creía que fuera él el "Dapal Molug" del que hablaba la gente. Maldita sea, necesitaban el dinero: con el combustible actual no llegarían ni a 10 sistemas de distancia, y necesitaba cruzar 2 galaxias. Eso sin contar con que apenas les quedaba munición. Si el trabajo no fructificaba, tendrían problemas. Bueno, no era la primera vez, saldrían adelante. Si sobrevivían, claro.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿No puedo tampoco preguntar quién nos contrata?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No puedo arriesgarme a que pases por encima de mí y cobres también mi parte.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Y quién me garantiza a mí que no nos abandonarás una vez que hayamos completado el trabajo?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tienes mi palabra, pero como supongo que no te llegará, te diré que nos pagarán al entregar el paquete, y necesitamos vuestra nave para transportarlo. Además, sois dos a vigilarme, si os sorprendo os merecéis quedaros sin el dinero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Su palabra? Pues no, no era suficiente. Odiaba ese tipo de trabajos. Borrachos desesperados sin una triste moneda con planes inviables. Al menos éste no parecía tonto. Su plan era burdo, pero estaba bastante estudiado para el tiempo que el viejo aseguraba haber tenido. Quién sabe, tal vez funcionase.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ya hemos llegado. Con un poco de suerte Wilson tendrá la nave lista para partir.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Recorrieron el enorme hangar hasta llegar a la plaza donde esperaba su nave. Wilson les saludó desde la cabina.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Todo listo. Tanques llenos, armas cargadas, escudos activados y motores encendidos. Cuando queráis, nos largamos de aquí.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dapal recorrió con la mirada su querida nave. Era pequeña, incluso para ser un carguero de los llamados pequeños, pero a cambio era suficientemente rápida para el tipo de trabajo que solían hacer, mucho más rápida que los bombarderos, destructores y demás naves pesadas que solían patrullar los perímetros planetarios, y Wilson se encargaba de que estuviese siempre perfecta.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Subió por la escalerilla que daba a la cabina, y se acomodó en su asiento. Cuando Mart seguía sus pasos, una luz azulada centelleó a la altura de su cabeza.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Pero qué...? ¿Qué ha activado el escudo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dos nuevos destellos aparecieron en torno al viejo. Dapal se abalanzó hacia él, lo agarró por la camisa y lo arrastró dentro de la cabina. ¿Quién les estaba disparando? Más importante ¿Por qué les estaban disparando? El que les disparasen era parte común de las chapuzillas que solían que hacer, pero la gente tendía a esperar a que les robasen para sacar las armas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wilson, nos vamos YA. Ocúpate de la artillería. Y por favor, esta vez procura no gastar mucha munición.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Hey, gasto la munición justa y necesaria para mantener tu culo intacto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Buf, ya estaban bajo mínimos, y se iban a quedar prácticamente a cero antes de empezar el trabajo. Intentaría evitar un enfrentamiento.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cerró la trampilla de acceso y sacó la nave del hangar todo lo rápido que pudo. Afortunadamente, las armas con las que los atacaban desde tierra no podían traspasar los escudos. Otra cosa sería cuando saliesen a la órbita del planeta, y si les habían atacado sin preguntar siquiera era porque les estaban persiguiendo sabiendo quiénes eran y qué se proponían, así que tendrían un bonito comité de bienvenida a la salida del hangar. Se giró hacia el pálido y aturdido Mart.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oye viejo, ¿no crees que nos debes un par de explicaciones?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://robotechresearch.com/picture_archive/Southern_Cross/Ships/ASC_Battlecruiser_Battle/large/ASC_Battlecruiser_Battle_12_large.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://robotechresearch.com/picture_archive/Southern_Cross/Ships/ASC_Battlecruiser_Battle/large/ASC_Battlecruiser_Battle_12_large.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115638328894907047?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115638328894907047/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115638328894907047' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115638328894907047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115638328894907047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-ley-del-deuterio-captulo-2.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 2. Complicaciones'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115637970772245366</id><published>2006-08-24T02:30:00.000+02:00</published><updated>2006-08-24T02:35:07.743+02:00</updated><title type='text'>La leyenda de Blaorith. Capítulo 1: una sombra en la oscuridad</title><content type='html'>Recomiendo leer en cuanto se pueda el primer capítulo de "El elfo oscuro", de R. A. Salvatore, donde se explica a la perfección lo que son los drows.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer orco caminaba pensativa junto a sus dos compañeros. Habían sido esclavos de los drow desde hacía mucho tiempo, y sólo dos días antes habían sido liberados sin motivo aparente. Les habían ofrecido provisiones, además a cada uno le habían dado su arma preferida: un hacha enorme para Rutobrik, dos ligeras hachas de mano para Kroto y un bastón de madera para ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así seguía sintiéndose prisionera, como si decenas de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;ojos la estuviesen observando a través la roca de la Antípoda Oscura. Intentó recordar todo aquello que pudiera serle útil sobre el mundo subterráneo, donde el sol no era capaz de llegar. Realmente a su cabeza sólo vinieron historias sobre elfos oscuros para asustar a los niños, así que desistió en su empeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuó caminando con sus dos compañeros mientras agradecía con una plegaria a Gruumsh que los drows les hubiesen dado antorchas; aunque los orcos tenían la capacidad de ver en zonas oscuras, no eran capaces de discernir nada en ambientes totalmente exentos de luz. Y siempre se agradecía una antorcha que acercar a los numerosos recovecos que se escondían entre las estalagmitas y cuevas de la Infraoscur&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;idad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente tras varias horas de ascender siempre que podían por el camino para alcanzar la superficie decidieron que era el momento de descansar. Llegaron a una estancia amplia, en la que podían extenderse cuanto quisieran. Hicieron una hoguera para ahuyentar a posibles amenazas y se sentaron a descansar sus maltrechos cuerpos. Drala, la orco, observó preocupada la comida que les quedaba. Duraría como mucho dos días más. Empezó a hacer planes para librarse de sus compañeros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se movía veloz, tan rápido como un galgo. Y sin embargo no hacía el más ínfimo ruido; era practicamente indetectable para cualquier ser de este mundo, a no ser que se usaran medios mágicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blaorith sabía de hecho que se estaban usando, y que ahora mismo estaba siendo observado por algunas de las matronas más poderosas de las ciudades más importantes. Se celebraba una exhibición de talentos en Doorotia, su ciudad natal, para que aquellos elfos oscuros sin casa tuvieran la oportunidad de subir un escalafón en la compleja sociedad drow e incorporarse a alguna familia. Sólo los más aventajados podían&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; participar en dicha exhibición, ya que las matronas la observaban con la intención de encontrar verdaderos mercenarios de élite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el primer año que participaba en el evento; a pesar de que se habían presentado poderosos magos y guerreros de renombre sabía que varias casas se habían fijado ya en él: tenía la complexión normal de un drow, no destacaba por su altura y tenía el cuerpo delgado y bien entrenado. Llevaba el pelo largo, algo normal entre los de su raza, pero sus ojos negros, incluso cuando usaba la infravisión, eran motivo de curiosidad. Sin embargo lo que más extrañaba a los que lo veían era la espada que llevaba: no se parecía en absoluto a las armas drows, ligeras y manejables; era una enorme espada curvada cuya hoja debía de medir casi un metro, y cuyo borde interior tenía el filo aserrado. Esto le h&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;abía costado el primer día de encierro con sus compañeros de competición numerosas burlas. Las cosas se calmaron los siguientes días cuando algunos de los implicados aparecieron muertos a la mañana sobre charcos de su propia sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hoy por fin, tras cuatro días de incomunicación, les habían dado a cada uno un amuleto de seguimiento y los habían dejado salir con la única orden de encontrar presas y cazarlas. Inmediatamente había encontrado un rastro y lo había seguido rapidamente. Finalmente llegó a una estancia donde tres orcos se mantenían alrededor de un fuego. "¿Cazar orcos estúpidos? En fin...".  Se camufló en las sombras y se acercó a estudiar la situación; enseguida los catalogó como una presa fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usando el poder innato de los drows creó una esfera&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; de oscuridad en la cueva. Al momento los orcos se levantaron y comenzaron a vociferar para localizarse y reunirse ante un posible atacante. Al parecer no sabían de qué trataba la lucha a oscuras... "Estúpidos orcos.". Blaorith se introdujo sigilosamente en la oscuridad. Instantes después se escuchó el sonido metálico de un arma al caer contra el suelo, seguido del ruido de un borbotón de sangre. Drala, aterrorizada, corrió hasta chocar contra una pared; mientras tanto Kroto blandía sus armas presa del pánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Drala sólo era capaz de escuchar a su compañero mover freneticamente sus armas. Después escuchó algo parecido a dos silbidos, seguido del ruido de de las hachas de su compañero al tocar el suelo y los alaridos de dolor del mismo. Finalmente el sonido de una columna vertebral al quebrarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Blaorith decidió que ya era hora de acabar la función; con un pensamiento dispersó la nube de oscuridad. La cara de terror de la hembra fue la mejor de las recompensas: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;en el suelo uno de los orcos tenía el cuello rebanado, y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;allí estaba él en el medio de la masacre, con su enorme espadón todavía atravesando al otro orco por el abdomen y sobresaliendo por la espalda. Con un movimiento de muñeca desenganchó su arma del exánime cuerpo y sonrió socarrón hacia la mujer orco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchó a la hembra susurrar unas palabras, y tras asimilarlas se dio cuenta de que era un clérigo y estaba entonando algún tipo de hechizo. Rapidamente se agachó y arrancó la cabeza de un orco con la mano, con un simple tirón, y la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;lanzó contra la cara de la sacerdotisa. El cantico de la misma se volvió ininteligible cuando el golpe rompió su mandíbula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lentamente el drow se acercó a ella; estaba retrocediendo y tratando de pedir piedad de alguna forma cuando trastabilló y cayó de espaldas; Blaorith se sintió asqueado por lo miserable de la escena, y decidió que era hora de terminar la tarea. Con su mano derecha levantó la espada sobre su cabeza para dar el golpe definitivo. Un fugaz pensamiento paró su mano: se imaginó a los espectadores asombrados por la facilidad con que manejaba un arma tan pesada, impensable para ser enarbolada por un elfo. Y recordó entonces el motivo por el que estaba allí; "Tendré que promocionarme".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Colgó su espada a la espalda mientras por la mente de la aterrorizada Drala se abría paso un pequeño atisbo de esperanza; este fue nublado cuando Blaorith sacó una daga con forma de serpiente y se agachó junto a ella para mostrar a sus espectadores alguno más de sus talentos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/7969/3619/1600/blaorith.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7969/3619/320/blaorith.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues hasta aquí el preludio de mi historia, espero que haya gustado el prota :D:D. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115637970772245366?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115637970772245366/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115637970772245366' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115637970772245366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115637970772245366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-leyenda-de-blaorith-captulo-1-una.html' title='La leyenda de Blaorith. Capítulo 1: una sombra en la oscuridad'/><author><name>ismael</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13184708437538265447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_BvraKQVIxG4/SKS6JwqW5qI/AAAAAAAAACw/71dkhhkRcT4/S220/CIMG1152.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115636604637469803</id><published>2006-08-23T22:23:00.000+02:00</published><updated>2007-08-06T15:49:59.565+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ley del Deuterio'/><title type='text'>La Ley del Deuterio. Capítulo 1. El trabajo</title><content type='html'>Pues nada, empiezo yo, rescatando el capítulo 1 de las andanzas de Dapal y Wilson, que iba a rebautizar como "La Guerra de las Galaxias" hasta que me di cuenta de que ya estaba cogido :P.&lt;br /&gt;Pues nada, ahí va, el 1er capítulo de "La Ley del Deuterio":&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La cantina estaba a rebosar, como todas las noches. Vagabundos, mercenarios, contrabandistas, hampones de poca monta, lo mejor de cada casa ahogaba sus penas en alcohol. El dinero escaseaba, pero la depresión global que sacudía la galaxia y la necesidad de compañía, con la que charlar o simplemente intercambiar algunos puños, lo compensaba sobradamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Jefe, ponme otra cerveza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Mart, sabes perfectamente que no me vas a pagar las 5 que llevas ya.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Jefe, sabes que te respeto, pero eso no me lo dices ahí fuera. Pónmelas en la cuenta, anda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Mart...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Jefe...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El tabernero sacudió la cabeza. Apreciaba a varios de sus clientes, y sabía que todos tenían malas rachas... pero con algo tenía que pagar las mesas que rompían todas las noches. Cuando se le pasase la borrachera le obligaría a laver algunos cacharros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La camarera le sirvió la cerveza al viejo Mart, rozando como sin querer al chico rubio que ocupaba la mesa de al lado. Era una pena que jóvenes como él no fueran la clientela habitual. Al fin y al cabo, ella también necesitaba compañía.Y era taaan guapo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Otro joven entró por la puerta. Todos los ojos estaban fijos en las caderas de la camarera, así que nadie se fijó en él. Sus ojos recorrieron el local y, sin prisa, se dejó caer en la barra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Jefe, ponme algo fuerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Hay muchos forasteros hoy. ¿Tienes con qué pagarlo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Por respuesta dejó caer algunas monedas al alcance del tabernero. Éste parpadeó. Parecía que hasta podría pagar los destrozos de esa noche. Cuando acercó la mano para cogerlas, el recién llegado se la atenazó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Busco a un hombre. Creo que con eso bastará. Su nombre es Mart.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El tabernero miró nuevamente las monedas. Un trago, varias sillas destrozadas, algunas mesas, las cervezas de Mart y un poco de información. Sí, sería suficiente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- El viejo de aquella mesa, el que mira más lascivamente a mi hija.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El joven soltó la mano del tabernero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Qué hay de ese trago?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Apuró de un trago la bebida, y se sentó frente a su objetivo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Eres Mart?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Y tú quién demonios eres, niñato?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Mi nombre es Dapal. Me han comentado que tienes un trabajo que ofrecerme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Dapal? ¿Dapal Molug? ¿Un cretino como tú? Me habían dicho que era un buen piloto. Nadie me había hablado de un crío. No me interesas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sabes que soy el único dispuesto a hacer ese trabajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No me sirve un crío incompetente. Yo mismo podría hacerlo mejor que tú.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Si te atrevieses a hacerlo no buscarías a alguien que lo hiciese por ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El viejo se encolerizó. Pese a sus 6 cervezas, desenfundó rápido, apuntando a la cabeza de Dapal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Buscas un trabajo o que te acribille la cabeza?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Miró al insolente joven que, sin inmutarse, seguía tranquilamente sentado frente a él, cuando una voz jovial a sus espaldas le sobresaltó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿A quién vas a acribillar? Marty, sé un buen chico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El joven rubio de la mesa de al lado sonreía burlonamente mientras apoyaba el cañón de su pistola sobre la sien del viejo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Wilson, deja que nuestro amigo Mart se calme y únete a nuestra agradable charla. Justamente ahora estaba a punto de comentarnos en qué consiste el trabajo, ¿no es así, Mart? No montemos una escena. Eso no es bueno para nadie.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El viejo se sentó de mala gana y guardó el arma. El rubio le imitó, sin borrar en ningún momento esa mueca burlona de su cara. Tal vez no fueran más que unos simples niñatos, pero una cosa era cierta: nadie más quería hacerlo. Y más sabiendo contra qué se enfrentaban. No tenía más opción, si quería alguna oportunidad de salvar el pellejo tenía que hacer ese trabajo, y el solo no sería capaz. ¿Cómo demonios se había metido en ese lío? Una silla voló dos mesas más allá. Afortunadamente, en esa taberna era imposible llamar la atención. Podría contarles el plan, nadie escucha a unos desconocidos mientras pelea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Tenéis una nave?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://wiki.gamer.free.fr/illustrations/ogame.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://wiki.gamer.free.fr/illustrations/ogame.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115636604637469803?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115636604637469803/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115636604637469803' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115636604637469803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115636604637469803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/la-ley-del-deuterio-captulo-1-el.html' title='La Ley del Deuterio. Capítulo 1. El trabajo'/><author><name>Alber</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33130519.post-115636422956842316</id><published>2006-08-23T22:17:00.000+02:00</published><updated>2006-08-23T22:21:15.663+02:00</updated><title type='text'>Comienza la aventura</title><content type='html'>Este blog lo creamos unos amigos para contar historias, a modo de libros, cada uno la suya. En principio las teníamos en nuestros respectivos blogs, pero hemos decidido escribir todos juntos en éste para no llenar nuestros blogs personales de historias :D.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os comento un poco cómo es el asunto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Berte (nagash) está escribiendo una historia futurista, de contrabandistas espaciales, basada en el juego online 'OGame' (www.ogame.com.es); simón (bulfaiter) está escribiendo una historia basada en el juego de PC 'starcraft'; javi (reivajj) está escribiendo una historia basado en mundos fantásticos, tipo medieval; y yo estoy escribiendo una historia basada en mundos fantásticos orientada al mundo de los drows de Salvatore. Cualquier otro amigo nuestro que se quiera apuntar a escribir podrá hacerlo, así que a lo mejor aumenta el número de historias :).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trataremos de ir colgando nuestras historias todo lo a menudo que podamos, y por favor, comentad todo lo que queráis que nos hace ilusión (al menos a mí  :D ).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: cada cierto número de días publicaremos una respuesta que indique las historias activas y los capítulos escritos de las mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo de todos, y disfrutad leyendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33130519-115636422956842316?l=bibliotecadelostiempos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/feeds/115636422956842316/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33130519&amp;postID=115636422956842316' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115636422956842316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33130519/posts/default/115636422956842316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecadelostiempos.blogspot.com/2006/08/comienza-la-aventura_115636422956842316.html' title='Comienza la aventura'/><author><name>ismael</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13184708437538265447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_BvraKQVIxG4/SKS6JwqW5qI/AAAAAAAAACw/71dkhhkRcT4/S220/CIMG1152.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
